El Consejo Europeo se distancia de Von der Leyen
António Costa se desmarca de la presidenta de la Comisión Europea y aboga por "garantizar que el mundo siga basado en reglas", ahondando en la crisis interna de la UE.
António Costa, presidente del Consejo Europeo, se ha desmarcado públicamente de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y reclama "garantizar que el mundo siga basado en reglas" en un panorama donde Estados Unidos "desafía el orden internacional", tras el cuestionamiento abierto de la alemana sobre la vigencia del orden mundial. Von der Leyen puso en duda ayer esa vigencia y defendió férreamente a EE.UU. e Israel, mientras Costa defiende "el marco multilateral" frente a la escalada bélica lanzada por el gobierno de Donald Trump contra Irán.
Trump amenazó este lunes con "golpear 20 veces más fuerte" a Irán si bloquea el flujo del petróleo en Ormuz, contradiciendo sus previas promesas de "final cercano del conflicto" que ya causa volatilidad en crudo hasta 120 dólares. Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin y Arabia Saudí denuncian nuevos ataques iraníes con drones y misiles interceptados sobre intereses estadounidenses en sus territorios, tras noches de bombardeos en Teherán y sobrevuelos de cazas de EE.UU. e Israel.
La brecha entre líderes europeos pone en jaque la respuesta unificada de la UE ante la agresión imperial de Washington e Israel, que bombardean civiles e infraestructuras mientras el Golfo se convierte en campo de batalla por el control energética. Costa insiste en "reglas internacionales" que protejan a pueblos agredidos, mientras Von der Leyen se alinea con Trump y Netanyahu, beneficiando al complejo militar-industrial de forma abierta.
Estos desencuentros revelan la sumisión de Bruselas a presiones atlantistas, incapaces de condenar la guerra que multiplica precios del petróleo y amenaza economías dependientes de importaciones, priorizando alineación con agresores que amenazan con poner patas arriba la vida en todo el planeta.
Las discrepancias coinciden con la crisis institucional derivada por el pacto Von der Leyen-Metsola, criticado por gobiernos europeos por intromisiones en tratados como Mercosur o el artículo 122 para emergencias como rearme SAFE, exponiendo la deriva centralizadora. Los Veintisiete acusan una "erosión de soberanías nacionales", mientras Von der Leyen alinea la Comisión con intereses atlantistas.