El programa La Revuelta, presentado por David Broncano, emitió este jueves una entrevista al comandante del Ejército del Aire y del Espacio Juan Bengoechea, la primera vez que un militar en activo participa en el espacio de RTVE. Durante la conversación, el piloto de Eurofighter explicó detalles sobre su entrenamiento, su equipamiento y las misiones que realiza, en un tono distendido que incluyó bromas sobre su sueldo (3.000 euros netos) y su deseo de conseguir "puntos" para aumentar su historial sexual. Sin embargo, la entrevista evitó ahondar en cuestiones incómodas sobre el papel del ejército en el actual contexto de escalada bélica, con el Estado español participando en misiones de la OTAN, enviando armas a Ucrania y permitiendo la operativa logística de Estados Unidos desde las bases de Rota y Morón para la guerra contra Irán y Líbano.

Bengoechea, destinado en el Ala 14 de la base aérea de Los Llanos (Albacete), explicó que los militares están "siempre preparados para intervenir" y que, aunque "ojalá no haga falta", su trabajo es "estar listos". Defendió que el Ejército no es solo "reactivo, sino también disuasivo", y detalló los entrenamientos diarios en combate aéreo junto a países aliados. El comandante aseguró que el Ejército del Aire español está "a un nivel de referencia" en el uso de nuevas tecnologías como los drones, pero ni Broncano ni el programa cuestionaron para qué se utilizan esos drones, quién los fabrica o si contribuyen a guerras y genocidios como los que en estos momentos está causando miles de muertos en Oriente Medio.

La entrevista se produce en medio de una tensión internacional máxima, con la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán cumpliendo dos semanas, más de 1.300 asesinados en suelo iraní, 687 en Líbano, el estrecho de Ormuz bloqueado y tras más de 70.000 gazatíes asesinados confirmados desde 2023. El Gobierno español, pese al discurso de "no a la guerra" de Pedro Sánchez, mantiene su colaboración logística con la OTAN y permite que las bases de Rota y Morón sigan siendo utilizadas por EE.UU. para repostar de camino a sus operaciones, mientras empresas españolas como FMG son investigadas por amaños de contratos con la Alianza Atlántica. Tanto el entrevistador como el militar pasaron de puntillas sobre estas cuestiones.

La Revuelta, que se presenta como un programa "progresista" y de referencia para amplios sectores sociales de la izquierda, dedicó su espacio a humanizar la figura del militar sin abordar las contradicciones del papel español en la maquinaria bélica internacional, lo que recuerda a episodios anteriores de campañas propagandísticas televisivas en favor de la OTAN comandadas por el PSOE antes del referéndum sobre la permanencia en la Alianza Atlántica, hace exactamente 40 años.

Esta vez, Bengoechea mostró su mono de vuelo en prime time, así como sus parches y un casco personalizado para Broncano, habló de su pasión por el Real Madrid y confesó que "escucha Radio María para orientarse". Pero, de nuevo, ni un minuto dedicado a los bombardeos en Gaza, retransmitidos en vivo y en directo ante los ojos de todo el mundo durante estos últimos años, ni siquiera una referencia a las niñas quemadas vivas en el colegio de Minab o el propio comercio de armas con Israel, que se mantiene intacto pese a los anuncios de falso embargo del Gobierno español.

El ejército, esa institución que ejecuta las decisiones políticas que "están muy por encima" de los soldados, según confiesa el propio comandante, salió del programa con su imagen mejorada, en una operación de blanqueamiento que ni los sectores de la izquierda institucional aparentemente "críticos" con la guerra cuestionan. En la televisión pública, al igual que en el Ejército, "solo cumplen órdenes" y no hacen preguntas.