Corea del Norte prueba un nuevo tanque que intercepta "el 100% de los misiles antitanque"
El líder Kim Jong Un presenció las maniobras del blindado de nueva generación, capaz de detectar y destruir amenazas desde todas las direcciones.
El líder supremo de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong Un, presidió el pasado jueves unos ejercicios tácticos de ataque cooperativo entre unidades de infantería y tanquistas en la base de entrenamiento N.º 60 del Cuerpo de Defensa Capitalina del Ejército Popular de Corea (EPC), según informó la agencia estatal KCNA. Las maniobras, que movilizaron una compañía de tanques de nuevo tipo y subunidades de operaciones especiales, tenían como objetivo adiestrar a las tropas en el asalto y ocupación de líneas de defensa antiblindada enemigas, utilizando drones de reconocimiento y ataques de precisión en tiempo real. Kim Jong Un supervisó personalmente las pruebas, que incluyeron la interceptación de misiles antitanque y drones por parte del sistema de protección activa del nuevo tanque, que logró neutralizar el 100% de los proyectiles enemigos.
El nuevo tanque principal, cuyo desarrollo ha llevado siete años según declaró el líder norcoreano, incorpora un sistema de defensa activa capaz de detectar amenazas procedentes de cualquier dirección y neutralizarlas con alta precisión. "No existe en el mundo otro vehículo blindado que lo supere en capacidad de defensa propia", afirmó Kim Jong Un tras presenciar las pruebas. El armamento blindado, que ha sido bautizado por la prensa norcoreana como "cristalización de la segunda revolución de las fuerzas blindadas", integra tecnologías de diseño de estructura blindada, sistemas de control de fuego remoto y automatizado, guerra electrónica, misiles teledirigidos y un sistema de defensa integral móvil. El líder norcoreano destacó especialmente que se han superado "completamente las limitaciones de nuestras fuerzas blindadas para las batallas nocturnas", lo que calificó como "un cambio enorme".
Las maniobras se desarrollaron en un ambiente de combate simulado con condiciones adversas cambiantes, incluyendo ataques con drones de reconocimiento contra el centro de mando enemigo, apoyo de fuego táctico contra defensas antiblindadas y emboscadas contra drones y helicópteros armados. Según la nota de prensa de KCNA, todas las subunidades superaron la línea de defensa enemiga mediante "golpe fuerte, asalto y ocupación rápidos" manteniendo cooperación en tiempo real. Kim Jong Un ordenó intensificar los ejercicios de batalla real y las competencias de entrenamiento para mejorar la capacidad de respuesta en cualquier circunstancia, y exigió "tomar las medidas revolucionarias con miras a dinamizar aún más los ejercicios".
Las pruebas se producen en un momento de máxima tensión en la península de Corea, con Estados Unidos y sus aliados de la región realizando maniobras militares conjuntas. El desarrollo de este nuevo tanque, que según Pyongyang será producido en masa para equipar a sus fuerzas terrestres, supone un avance cualitativo en la capacidad de disuasión de Corea del Norte frente a una eventual agresión externa. Mientras Washington presiona con sanciones y despliegues militares en la región, Pyongyang responde con la modernización de su arsenal.