El Gobierno aprueba otro gasto militar de 29,6 millones
El Consejo de Ministros suma una nueva partida en sistemas de defensa de buques, en una serie que bate récords año tras año con más de 60.000 millones comprometidos en gasto militar desde 2018, aprobados por "decretazo".
El Consejo de Ministros del Gobierno español ha autorizado esta semana la celebración de un acuerdo marco para el suministro de tres sistemas de defensa de buques de la Armada por un precio estimado de 29.666.400 euros, según consta en la referencia del Consejo publicada el pasado 17 de marzo. Los sistemas, según la nota oficial publicada en la web de La Moncloa, son “capaces de prevenir y frenar posibles amenazas de drones y sistemas lanzacohetes, garantizando una defensa eficaz tanto aérea como en superficie de nuestras tropas”.
El acuerdo marco tendrá una duración de seis años desde su formalización. Se trata del último episodio de una escalada militarista que ha pasado relativamente inadvertida en el debate público, mientras prácticamente cada Consejo de Ministros ha ido aumentando el gasto en las fuerzas armadas, sumando récords de gasto militar año tras año.

"Atender necesidades ineludibles"
El nuevo gasto se suma a los 1.339 millones de euros que el Consejo de Ministros autorizó el pasado 10 de marzo vía transferencia de crédito al Ministerio de Defensa para “atender necesidades ineludibles”. Según una investigación de La Vanguardia, el Gobierno ha comprometido ya más de 60.000 millones de euros en gasto militar desde 2018 mediante acuerdos del Consejo de Ministros, una fórmula que, con el beneplácito de Sumar, ha permitido sortear el debate parlamentario y el techo formal del presupuesto de Defensa, estancado en torno a 14.000 millones anuales por no poder aprobar Presupuestos Generales. Estas autorizaciones extraordinarias —que incluyen programas de fragatas F-110, drones Euromale, satélites PAZ II y cazas Eurofighter financiados hasta 2042— han sido la herramienta clave para acelerar el rearme español sin necesidad de aprobación en las Cortes. La estrategia ha permitido al Ejecutivo en minoría cuadruplicar prácticamente el esfuerzo militar —del 0,92% del PIB en 2014 al 2,1% comprometido para 2025—, según datos del Centre Delàs.
"No a la guerra"
La escalada militar contrasta con la campaña de lavado de imagen del presidente Pedro Sánchez, que lleva días abanderando el “no a la guerra” frente a las amenazas de Donald Trump tras la negativa española a participar oficialmente en la ofensiva contra Irán. En una declaración institucional el pasado 4 de marzo, Sánchez resumió su posición en cuatro palabras: “No a la guerra”, asegurando defender “la misma postura que España mantuvo en Ucrania y Gaza” y advirtiendo contra el “seguidismo siervo y servil” a Estados Unidos. Sin embargo, mientras el presidente proclama su “rechazo” al conflicto, los datos públicos de la plataforma de seguimiento aéreo Flightradar24 revelaron una intensa actividad militar estadounidense en las bases de Rota y Morón. Entre el 27 de febrero y el 5 de marzo, ciudadanos particulares rastrearon al menos 40 movimientos aéreos vinculados a la ofensiva contra Irán, incluyendo aviones cisterna KC-135 Stratotanker, imprescindibles para el reabastecimiento en vuelo de los cazas que bombardean territorio iraní.
CJS: “Todos los partidos de la izquierda han contribuido a alimentar esta situación”
La maniobra estadounidense, según explica una fuente del Ejército del Aire, consiste en utilizar las bases andaluzas como lanzadera hacia otros países europeos que sí han autorizado el uso de sus instalaciones para los ataques, principalmente Italia, Alemania y Portugal. “Así cumplen un doble objetivo: tratar de llegar antes a la zona, y no tener que dar explicaciones a España, pues en la práctica sólo comunican un plan de vuelo entre bases europeas”, señala la fuente. A los movimientos aéreos se suman los dos destructores estadounidenses con base en Rota, preposicionados cerca de Irán antes del ataque, los 3.000 soldados desplegados en la base gaditana y el envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre para “funciones defensivas”. La Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) recordaba en una infografía publicada en marzo que “todos los partidos de la izquierda han contribuido a alimentar esta situación”, aludiendo a la complicidad tácita de los socios de Gobierno que, mientras critican verbalmente el rearme, consienten de facto la aprobación por decreto de partidas millonarias que priorizan el gasto militar sobre las necesidades sociales y alimentan al complejo industrial-militar sin comprometer el apoyo al "Gobierno más militarista de la historia".