Catalunya expande su red de cámaras lectoras de matrículas
El sistema Lectio, que ya capta seis millones de matrículas al mes, se extenderá a nuevas carreteras y a municipios, mientras los Mossos planean incorporar inteligencia artificial para procesar los datos de los ciudadanos.
El Departament d’Interior de la Generalitat de Catalunya ha anunciado la ampliación del sistema de videovigilancia Lectio, que permite leer matrículas de vehículos a través de cámaras instaladas en vías rápidas y municipios, según informa El Periódico. La consellera Núria Parlon detalló este lunes que 62 localidades sin policía local ya se han adherido al proyecto desde su puesta en marcha en 2021, y otras 21 están en trámite. Además, el sistema cuenta con unas 40 cámaras en autopistas como la C-31, la C-33 y la AP-7, y el Govern prevé instalar 32 nuevas en otras vías rápidas. Gavà se convertirá a finales de este mes en el primer municipio con policía local que se integra en el sistema, abriendo la puerta a que otras ciudades con cuerpo policial propio se sumen a una red que hasta ahora se había implantado principalmente en localidades sin agentes municipales.
El sistema Lectio, que capta alrededor de seis millones de matrículas al mes, tiene dos usos principales: permite a los Mossos realizar consultas a posteriori "tras un delito" para reconstruir recorridos de vehículos, y puede activarse en investigaciones en curso para seguir la pista de coches "sospechosos". Solo los Mossos tienen acceso a estos datos, y el año pasado se realizaron 161.000 consultas policiales en el marco de investigaciones abiertas.
Inteligencia Artificial en las cámaras a medio plazo
El director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, ha avanzado que en un futuro se pretende incorporar al sistema las cámaras ubicadas en los coches policiales y crear una nueva plataforma, prevista para finales de 2027, que permitirá utilizar inteligencia artificial para el tratamiento de los datos. Con esta herramienta, los Mossos podrán saber cuántas veces ha pasado un vehículo por una localidad, los días y horas concretas, y si iba acompañado de otros coches de "interés policial".
Ayudas de hasta 30.000 para instalaciones y subvenciones de 4.000 euros por cámara
El Departament d’Interior ha previsto ayudas de hasta 30.000 euros para municipios sin policía local que quieran instalar el sistema, además de subvenciones de 4.000 euros por cámara, con un máximo de tres, y apoyo para su mantenimiento. También se ofrecerán subvenciones a los municipios con policía local que deseen sumarse al proyecto, que cada vez despierta más interés entre los ayuntamientos, según Interior. Cada instalación debe estar justificada por el departamento y ser autorizada por la Comisión de Garantías de la Videovigilancia del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), que evalúa los motivos de seguridad o prevención antes de aprobar cada dispositivo. Sin embargo, la expansión del sistema en sí se produce sin un debate público sobre los límites de la vigilancia masiva ni sobre el impacto en la privacidad de los ciudadanos.
Extensión de la vigilancia
La ampliación de Lectio se enmarca en una tendencia creciente de digitalización del control policial que, bajo el pretexto de la "seguridad", va extendiendo una malla de vigilancia sobre la población sin que exista un contrapeso de control civil. Mientras las administraciones destinan recursos a instalar cámaras que captan millones de matrículas al mes y planean aplicar inteligencia artificial para procesar esos datos, no se discute el alcance real de esta infraestructura ni se garantiza que no se convierta en una herramienta de control generalizado. Las subvenciones a los municipios, presentadas como una "ayuda técnica", son en realidad un incentivo para que los ayuntamientos se sumen a un sistema cuyo diseño, gestión y acceso a los datos queda en manos de los Mossos. La vigilancia se expande, pero el debate sobre sus límites sigue ausente.