El 100% de las mujeres que denunciaron una violación no la volverían a denunciar
La fiscal de Violencia contra la Mujer reconoce el fracaso del sistema judicial, destacando que supone un "calvario procesal" que revictimiza a las mujeres.
La fiscal de Sala de Violencia contra la Mujer, María Eugenia Prendes, ha realizado este lunes un diagnóstico demoledor sobre la situación de las víctimas de violencia machista en el Estado español. Durante su intervención en el Foro SER Cantabria, Prendes afirmó que "cuando una mujer denuncia inicia un camino que no es fácil" y que se adentra en "un territorio hostil" que se convierte en "un calvario procesal" que, en la mayoría de los casos, supone una revictimización. En sus declaraciones, recogidas por EFE y la Cadena SER, la fiscal ha sido rotunda: "Las mujeres no confían en la Justicia porque la Justicia no confía en las mujeres, y esto es así y hay que decirlo". Según sus datos, el cien por cien de las mujeres que han denunciado una violación no la volverían a denunciar, un dato que evidencia la gravedad del desencanto con el sistema judicial, que ha fracasado en la protección de las mujeres.
Prendes explicó que la desconfianza se alimenta de experiencias cotidianas en los juzgados, donde "todavía llegan mujeres y ven caras de incredulidad". La fiscal subrayó que las víctimas no sienten la necesidad de una respuesta penal contra su agresor, sino que a menudo solo buscan "que me deje en paz", un deseo que calificó como "algo demoledor". Frente a esta realidad, la fiscal insistió en que las soluciones que se ofrecen a las mujeres "están muy lejos de lo que ellas quieren y necesitan", y reclamó un replanteamiento urgente del sistema. "Es algo que debemos repensar", afirmó, al tiempo que destacó la importancia de contar con psicólogos y trabajadores sociales en los juzgados para que las víctimas se sientan acompañadas.
La fiscal de Sala también denunció las profundas desigualdades territoriales en la atención a las víctimas. La dotación de recursos, advirtió, es "muy diversa entre comunidades autónomas", por lo que propuso realizar "un mapeo" para ser conscientes de las diferencias y "poner solución". En un tono crítico con su propia institución, Prendes instó a hacer "autocrítica" y a reconocer si el sistema "se ha quedado atrás". A su juicio, aunque "se han producido avances", "se esperaba una auténtica revolución que no ha llegado". "Queda mucho camino por recorrer, y esperemos que lo recorramos sin mucha penalidad y sin las cifras horribles que estamos viendo", añadió, en referencia al repunte de los feminicidios.
Prendes abogó por centrar la atención en los procesos de ruptura de pareja, donde se concentran muchos casos de maltrato, y reclamó "un pacto de mínimos para educar a la sociedad" que llegue especialmente a los jóvenes. El diagnóstico de la fiscal no deja lugar a dudas: el sistema judicial, lejos de proteger a las víctimas, las somete a un nuevo calvario que las disuade de denunciar. La paradoja es que, mientras las mujeres no confían en la justicia porque la justicia no confía en ellas, las cifras de violencia machista siguen aumentando y se extiende un nuevo "sentido común" socialmente que tiende a negar la existencia misma de la violencia machista.