Israel y EEUU atacan dos instalaciones nucleares iraníes
Bombardeos sin fugas radioactivas contra la planta de uranio de Ardakan y el complejo de agua pesada de Arak; Teherán promete “represalias contundentes” y el Pentágono estudia mandar de 10.000 soldados más.
El ejército israelí confirmó este viernes haber atacado la planta de producción de yellowcake en Ardakan y el complejo de agua pesada de Arak, dos instalaciones importantes en el ciclo nuclear iraní, según informa Al Jazeera citando fuentes militares. La Organización de Energía Atómica de Irán aseguró que los ataques no provocaron fugas radiactivas ni víctimas, aunque las agencias semioficiales Tasnim y Fars reportaron al menos un muerto en el ataque a la acería Mobarakeh de Isfahán y 13 fallecidos en ataques sobre la provincia de Kermanshah. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, advirtió que Teherán “exigirá un precio contundente” por los bombardeos contra instalaciones nucleares, acerías y centrales eléctricas.
Los ataques se producen apenas un día después de que el presidente Donald Trump ampliara hasta el 6 de abril el supuesto “ultimátum” para que la República Islámica reabra el estrecho de Ormuz bajo amenaza de destruir sus centrales eléctricas. Trump afirmó que la prórroga responde a “una petición del Gobierno iraní” y que las conversaciones “van muy bien”. Sin embargo, mientras la Casa Blanca habla de diplomacia, el Pentágono contempla el envío de hasta 10.000 soldados adicionales a Oriente Medio, incluidas tropas terrestres, según reveló The Wall Street Journal. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que los ataques contra Irán “se intensificarán y se expandirán a nuevos objetivos” mientras Teherán siga lanzando misiles contra población civil.
En Líbano, la ofensiva israelí ya ha provocado más de 1.100 muertos desde el 2 de marzo y el desplazamiento de más de un millón de personas, según el Ministerio de Salud libanés y la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados. Este viernes, aviones israelíes bombardearon los suburbios del sur de Beirut y la localidad de Arzi, en Sidón, mientras Hezbollah reivindica nuevos ataques con misiles contra el asentamiento colono israelí de Kiryat Shmona y contra concentraciones de soldados en la frontera. El ejército israelí emitió órdenes de evacuación para todos los residentes al sur del río Zahrani, unos 50 kilómetros al norte de la frontera, ampliando la zona de ocupación. La ONU advirtió de que Líbano está al borde de una catástrofe humanitaria.
Impacto económico internacional
Las consecuencias económicas del conflicto se propagan por todo el mundo. La Comisión Europea alertó de un riesgo de estanflación en la Unión Europea, con un crecimiento hasta 0,6 puntos inferior y una inflación hasta un punto superior si las interrupciones energéticas se prolongan. Alemania, a través de su canciller Friedrich Merz, anunció que podría mantener abiertas sus centrales de carbón más allá del cierre previsto ante la crisis energética. Francia liberó 580.000 barriles de sus reservas estratégicas de petróleo, apenas el 4% de su compromiso total con la Agencia Internacional de la Energía, Filipinas declaró la “emergencia energética nacional” y Portugal aprobó subsidios al diésel. Todo ello mientras las Fuerzas Armadas de Yemen del Movimiento Ansarrollah amenazan con cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb en apoyo a Irán.