Bruselas exige recortes en el consumo de energía ante la disrupción en cadena del suministro petrolero
J.P. Morgan fija la cuenta atrás hasta el 10 de abril para el fin del suministro de crudo del Golfo en Europa, mientras el comisario Dan Jørgensen advierte: "No volvereremos a la normalidad en un futuro previsible".
La Comisión Europea ha instado este martes a los Estados miembros a aplicar un plan de choque para "reducir la demanda energética", especialmente de derivados del petróleo, ante el impacto prolongado de la guerra de Israel y EEUU contra Irán, con su consiguiente cierre del estrecho de Ormuz. El comisario de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, ha confirmado tras la reunión informal de ministros del ramo que, desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, el precio del gas ha subido un 70% y el del petróleo un 60%. "Aunque la paz llegara mañana, no volveríamos a la normalidad en un futuro previsible", ha alertado Jørgensen, quien ha cifrado en 14.000 millones de euros el sobrecoste pagado por la Unión Europea en apenas 30 días de guerra.
El plan de recortes establecido por Bruselas traslada la responsabilidad de la crisis a la clase trabajadora mediante un decálogo de medidas de "ahorro voluntario" inspiradas en la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Entre estas iniciativas, el Ejecutivo comunitario propone "fomentar el teletrabajo para reducir el consumo de petróleo por desplazamientos diarios", "rebajar los límites de velocidad en autopistas en al menos 10 km/h" y "limitar el acceso de vehículos privados a las grandes ciudades mediante rotaciones por matrícula". El comisario ha sido tajante al pedir a la población europea que "levante el pie", bajo la consigna de "conducir menos y volar menos" para contener el consumo de diésel y queroseno.
10 de abril: fin de las entregas de petróleo del Golfo en Europa
Estas medidas responden a una vulnerabilidad estructural crítica del suministro eléctrico de la Unión Europea: importa del Golfo Pérsico más del 40% de su diésel y combustible de aviación. Un informe de la entidad financiera J.P. Morgan advierte de que el sistema energético mundial ha pasado de un "choque de flujo" a un "problema de agotamiento de existencias", señalando que el último petrolero abandonó el estrecho de Ormuz el mismo día que comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Según las proyecciones del banco de inversión, las entregas de crudo del Golfo cesarán en la mayor parte de Europa el próximo 10 de abril, mientras que Asia ya sufre caídas de demanda de 300.000 barriles diarios.
En el ámbito industrial, Bruselas ha exigido a las refinerías mantener su producción al máximo nivel y posponer cualquier mantenimiento no urgente para garantizar el suministro de productos refinados. Paralelamente, el comisario ha anunciado que el nuevo paquete de herramientas facilitará las subvenciones para empresas sometidas a una "presión extraordinaria" por los costes. Mientras tanto, el barril de Brent ha alcanzado los 117 dólares y la gasolina en lugares como el Reino Unido ya supera las dos libras por litro. Jørgensen ha demandado "solidaridad real" a los Gobiernos de la UE para evitar respuestas fragmentadas y pillaje, subrayando que la infraestructura energética en la región en conflicto "ha sido dañada y continúa deteriorándose".