El Tribunal Correccional de París ha condenado este lunes a tres agentes torturadores de la comisaría del distrito 19 por agredir a un joven de 22 años, Ali H., y redactar posteriormente un falso acta para encubrir los hechos, según ha informado StretPress. La paliza fue parcialmente registrada en julio de 2024, por las cámaras de videovigilancia de la comisaría. Las imágenes muestran cómo uno de los agentes abofeteó e intimidó al detenido mientras este se encontraba esposado a un banco, bajo el "vínculo de diversión" de otros efectivos presentes que no intervinieron para detener la agresión de su compañero-

El principal responsable, Jean-Michel G., ha recibido una pena de 18 meses de prisión exentos de cumplimiento inmediato y la prohibición de ejercer en cualquier cuerpo de cuerpo de seguridad durante cinco años. La sentencia considera probado que, tras la agresión inicial, el agente y otros dos compañeros, Marc B. y Guillaume G., arrastraron a la víctima a una sala de registro sin cámaras. Ali H. salió de dicha estancia "en llanto, con el rostro rojo y cubierto de hematomas", según detalla el sumario. Los otros dos policías han sido condenados a cuatro y seis meses de cárcel respectivamente por violencia y, en el caso de Guillaume G., por falsedad en escritura pública.

La sentencia desmonta la estrategia de defensa de los agentes torturadores, quienes sostuvieron en el atestado oficial que "el joven se había provocado las heridas él solo, lanzándose al suelo y golpeándose contra una columna de hormigón". El tribunal subraya que ninguno de los funcionarios activó su cámara personal durante el paso por la sala de registro, a pesar de ser teóricamente "obligatorio y sistemático" por normativa interna. La presidenta de la sala, Martine Timsit, recordó a los condenados que los detenidos están "bajo su protección" y calificó las omisiones en el informe policial como hechos que "interrogan" seriamente la veracidad del relato institucional.

El fiscal Etienne Debarre fue contundente durante el proceso, señalando que "todo el mundo estaba contento de que [Ali H.] recibiera un correctivo" y que el joven "comprendió que iba a ser su fiesta". El magistrado destacó que el ruido de la agresión era audible en toda la comisaría y que resulta inverosímil la tesis de la autolesión dada la gravedad de los hematomas certificados por los servicios médicos. Además, se reveló que el agente Jean-Michel G. es reincidente, habiendo sido juzgado por abofetear a otro hombre frente a su familia meses antes, hechos que también intentó ocultar omitiéndolos en su ficha de actividad.

Este caso se suma a una lista de precedentes en la misma comisaría del distrito 19, que ya fue objeto de investigaciones en 2021 por actos de tortura y brutalidad sistemática contra personas bajo custodia. A pesar de la condena, los agentes Jean-Michel G. y Marc B. han recurrido la sentencia y, al no haberse dictado ejecución provisional, podrían teóricamente reincorporarse a sus puestos de trabajo y seguir torturando.