El Pentágono ha incrementado la planificación de operaciones militares dirigidas contra Cuba ante la posibilidad de que el presidente Donald Trump ordene una "intervención" de forma inminente, según informaron fuentes anónimas al diario USA Today. Estas directivas suponen una escalada crítica tras meses de asfixia económica y energética reforzada por el bloqueo casi total de envíos de combustible impuesto por la administración Trump desde enero para forzar un cambio de rumbo en el sistema político la isla. El propio mandatario estadounidense declaró recientemente que espera tener el "honor" de "tomar Cuba de alguna forma", afirmando ante los medios: "Creo que puedo hacer lo que quiera con ella".

En este contexto de agresión externa, diversas informaciones señalan un supuesto intento del Gobierno cubano por establecer un canal de comunicación directo paralelo que sorteara la influencia del secretario de Estado, Marco Rubio. Según publica The Wall Street Journal, citando a un funcionario y a un exfuncionario de EEUU, Raúl Rodríguez Castro —nieto y asistente principal de Raúl Castro— habría enviado una carta al presidente Trump utilizando como mensajero a Roberto Carlos Chamizo González, un empresario del sector turístico. El reporte indica que la misiva, presuntamente sellada con el cuño oficial de la República de Cuba, proponía acuerdos de inversión y alivio de las sanciones, advirtiendo a su vez que el país se prepara ante una posible incursión militar estadounidense.

De acuerdo con estas versiones, el presunto intento de mediación habría fracasado cuando agentes de Aduanas y Protección de Fronteras interceptaron al mensajero en el aeropuerto de Miami, incautando el documento. Peter Kornbluh, analista consultado por el citado diario, sostiene que, de confirmarse, este movimiento sugeriría que las autoridades cubanas "ya no confían en Rubio como un interlocutor desapasionado" y buscarían apelar directamente a Trump. Por su parte, el congresista republicano Mario Díaz-Balart ha mantenido la misma línea de hostilidad institucional de Miami al declarar que "este régimen debe desaparecer".

La situación de la isla se ha visto agravada por la pérdida de su aliado estratégico en Venezuela, tras la operación militar de EEUU que secuestró a Nicolás Maduro en enero, acción en la que fueron asesinados 32 militares cubanos que custodiaban al mandatario venezolano. Ante la amenaza de una operación similar y las filtraciones sobre planes del Pentágono, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró en una entrevista con Newsweek que el país responderá a cualquier ataque: "Batallaremos, nos defenderemos y, si caemos en combate, morir por la patria es vivir", sentenció.

Expertos como Brian Fonseca, de la Universidad Internacional de Florida, sugieren que la difusión de estos planes militares podría funcionar como un mecanismo de presión y "señalización". Mientras tanto, la Casa Blanca no ha confirmado haber recibido la supuesta carta y el Departamento de Estado se limita a remitir a las declaraciones de Trump y Rubio quien han tildado a Cuba de "Estado fallido", aunque el propio Rubio reconoce al mismo tiempo que la isla caribeña tiene uno de los mejores servicios de inteligencia del mundo.