Repsol retoma el control de sus activos en Venezuela
La petrolera española pacta con el gobierno de Delcy Rodríguez triplicar la producción y asegura mecanismos de cobro prioritarios de deuda acumulada de 4.550 millones de dólares.
Repsol recuperará el control operativo de sus activos petroleros en Venezuela tras alcanzar un acuerdo con el gobierno de Delcy Rodríguez, según informaron fuentes cercanas a la negociación a Financial Times. El pacto, que se sella este jueves, contempla un plan para triplicar la extracción de crudo en un plazo de tres años y establece un sistema de "pago garantizado" para la compañía española. Esta maniobra se produce en un contexto de reestructuración profunda del sector energético venezolano, diseñado tras el secuestro del expresidente venezolano Nicolás Maduro en enero y bajo la tutela directa de la administración de Donald Trump.
El acuerdo, en el que también participa la estatal PDVSA, permite a Repsol esquivar el parón operativo del año pasado, cuando el gobierno de Estados Unidos revocó las licencias de operación de las empresas occidentales como mecanismo de presión política. Aunque el texto no incluye un compromiso firme para el abono inmediato de los 4.550 millones de dólares que Venezuela adeuda a la multinacional por suministros previos de gas y petróleo, la nueva estructura de pagos prioriza los intereses de Repsol en las futuras ventas de crudo para evitar nuevos impagos por parte de Caracas.
La reactivación de las operaciones de Repsol responde a la ofensiva imperialista de Washington para que las petroleras occidentales inyecten hasta 100.000 millones de dólares en el país, con el objetivo de compensar el alza de precios derivada de la guerra de EEUU e Israel en Oriente Medio. Para facilitar este flujo de capital, el Tesoro de EEUU emitió el pasado martes una licencia que autoriza a las instituciones financieras a operar con el Banco Central de Venezuela. Asimismo, el gobierno de Rodríguez ha implementado una reforma de hidrocarburos que debilita el control estatal y reduce la carga fiscal para las corporaciones privadas, siguiendo las directrices de los "ajustes favorables al mercado" respaldados por Trump.
Repsol, que mantiene una participación del 40% en la empresa mixta Petroquiriquire junto a PDVSA, pretende elevar la producción actual de 45.000 barriles diarios en un 50% durante el primer año. La compañía española, presente en el país desde 1993, también gestiona junto a la italiana Eni el campo de gas Perla. Este proceso de transferencia de recursos y control operativo al sector privado se suma al acuerdo alcanzado esta misma semana por la estadounidense Chevron, consolidando una tendencia de desmantelamiento de la soberanía energética venezolana en favor de los grandes capitales internacionales.