Vox se desinfla entre los jóvenes mientras el PSOE consolidaría su hegemonía electoral
El último barómetro del CIS sitúa una pérdida de apoyo entre los votantes de 18 a 24 años hacia la extrema derecha y otorga a Sánchez el liderazgo de todas las franjas de edad frente a un PP estancado.
El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha certificado en su estudio de abril de 2026 un cambio de tendencia en el comportamiento político de la juventud. Según los datos del organismo público, Vox se desinfla entre los votantes de 18 a 24 años, cayendo a la tercera posición con un 14,8% de los apoyos. Este retroceso de la formación de Santiago Abascal coincide con el liderazgo del PSOE en este tramo de edad, que alcanza el 21,4%, seguido por un Partido Popular que, pese a los juicios por corrupción de la "trama Kitchen", logra captar el 17,1% del voto joven.
Este desplazamiento del voto juvenil responde al contexto de extrema precariedad habitacional, que el barómetro sitúa como el primer problema para el 25% de la población. La dificultad de acceso a un techo bajo el modelo de mercado actual impacta directamente en las condiciones de vida de los más jóvenes, quienes, según el CIS, priorizan ahora políticas palpables en materia de vivienda y la crisis económica, cosa que muchos no parecen apreciar en los discursos de la formación fascista. Los datos oficiales reflejan indican que el PSOE no solo gana entre la juventud, sino que arrasa entre los mayores de 55 años, dejando a Vox con un residual 1% entre los votantes de más de 75 años.
La encuesta, dirigida por José Félix Tezanos, otorga a Pedro Sánchez una estimación de voto general del 36,4%, su mejor dato desde las elecciones de julio de 2023. Esta subida de 4,6 puntos en un solo mes permite a los a Ferraz sacar una ventaja de 12,8 puntos a los populares, que se quedan en el 23,6%. El informe del CIS relaciona este escenario con la valoración de líderes, donde Sánchez es el preferido para presidir el Gobierno para el 31,3% de los encuestados, a una distancia sideral de Alberto Núñez Feijóo (9,9%) y del propio Abascal (7,4%), cuya confianza sigue bajo mínimos.
Finalmente, el barómetro evidencia que la preocupación por la calidad del empleo y la sanidad se impone en la agenda social frente a las estrategias de distracción institucional. Mientras la derecha y la extrema derecha pierden terreno entre los estratos más jóvenes y productivos, la población señala masivamente que la situación internacional y la carestía de la vida —con el precio de los alimentos y la energía al alza— son los factores que realmente golpean su realidad material. Las fuentes del CIS confirman que, ante el ciclo electoral en Andalucía, el bloque de la derecha llega debilitado por la erosión de sus apoyos en los sectores generacionales que algunos se apresuraron a declarar como "derechizados".
No obstante, estos resultados deben analizarse bajo la lupa de la metodología empleada por el organismo público, a menudo cuestionada por su proximidad a los intereses del Ejecutivo. El modelo de estimación aplicado, el denominado sistema Alaminos-Tezanos, ha mostrado históricamente una tendencia a favorecer al partido en el Gobierno en sus proyecciones de escenarios hipotéticos. Esta falta de neutralidad institucional en el aparato de medición sociológica genera que, mientras el PSOE aparece con una ventaja inédita de casi 13 puntos, otras fuentes y analistas independientes adviertan de que el diseño de la encuesta podría estar operando como una herramienta de propaganda para inflar las expectativas gubernamentales.