Una investigación periodística publicada por el medio Hordago-El Salto, del periodista Ahoztar Zelaieta, ha revelado que el Gobierno Vasco ha adjudicado un total de 94 contratos públicos por un valor acumulado de 21.754.044 euros a empresas israelíes, sus filiales y distribuidoras oficiales. Los datos, recopilados a partir del portal de contratación pública de Euskadi y verificados por el citado medio, muestran que la administración vasca ha mantenido sus relaciones comerciales con firmas tecnológicas y militares fundadas por exmiembros de las fuerzas de ocupación o vinculadas a la inteligencia del Estado genocida, a pesar de que el Parlamento Vasco aprobó hace un año una condena institucional contra el genocidio en Gaza. Estas revelaciones coinciden con un periodo de fiscalización internacional sobre la Policía vasca a raíz de las cargas de la Ertzaintza contra activistas de la Flotilla en el aeropuerto de Loiu.

El grueso de las adjudicaciones abarca desde servicios de formación y seguridad interna hasta herramientas avanzadas de software y ciberseguridad. Entre la documentación analizada destacan tres expedientes que el propio Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco ha clasificado como secretos. El primero de ellos corresponde a la adquisición de un sistema de intervención y monitorización legal de las comunicaciones a la firma Verint Systems, un contrato gestionado a través de la consultora Excem, intermediaria de NSO Group, fabricante del conocido spyware Pegasus, que ha facturado 2,5 millones de euros a la administración vasca desde 2006. Los otros dos expedientes secretos corresponden a la compra en 2024 de licencias del software Chainalysis para la investigación de transacciones con criptoactivos, por un importe cercano al millón de euros, y a la instalación de un sistema de detección de drones adjudicado a Telefónica Ingeniería de Seguridad por 94.108 euros. Esta última compañía incorporó en 2025 como asesor al exministro de Defensa israelí Amir Peretz.

Foto: @Ahoztar1972 (X)
Foto: @Ahoztar1972 (X)

Por volumen de facturación, la empresa con sello israelí más beneficiada por la administración es I-Sec Aviation Security, filial del grupo ICTS, fundado por exagentes del servicio de seguridad Shin Bet. Esta corporación ha recibido cerca de 24 millones de euros en 19 contratos desde 2019 para encargarse de la vigilancia de infraestructuras estratégicas como el super-cuartel de la Ertzaintza en Oiartzun, la Academia Vasca de Policía y Emergencias de Arkauti, diversos centros sanitarios de Osakidetza y las instalaciones del Metro Bilbao. Asimismo, en el ámbito del equipamiento táctico, el Departamento de Seguridad ha contratado directamente a la firma Guardian Defense & Homeland Security, creada por antiguos miembros de los servicios especiales israelíes, adjudicándole 1,2 millones de euros entre 2012 y septiembre de 2023 para el suministro de placas balísticas y chalecos antibalas, un material que llega a la policía a través de una red de distribuidores locales en la CAV.

La huella tecnológica de origen israelí en el arsenal informático de la Ertzaintza se completa con herramientas operativas de extracción de datos telefónicos de la empresa Cellebrite, en la que se han invertido 568.000 euros, y licencias de la firma de ciberdefensa CyberArk. Adicionalmente, constan gestiones recientes para licitar la adquisición de un software de videovigilancia algorítmica con reconocimiento facial desarrollado por Briefcam. Aunque el Ejecutivo actual, liderado por el lehendakari Imanol Pradales, se comprometió a "incorporar cláusulas de rescisión en contratos con empresas que colaboren con vulneraciones de derechos humanos en el exterior", la sintonía bilateral se extiende también al plano académico y de investigación. Muestra de ello es el proyecto europeo de ciberseguridad Notiones, liderado por la fundación vasca Tecnalia y en el que cooperan la Ertzaintza y la Universidad Bar Ilan de Israel, cuya finalización está prevista para agosto de 2026.