El debate sobre la prostitución, desde una perspectiva revolucionaria
Irene Ruiz y Maitane Urkola, militantes de Itaia, trataron la cuestión en profundidad en el primer día de las Herri Unibertsitateak, en el campus de Ibaeta.
Desde el martes hasta el jueves, en las Herri Unibertsitateak que se están celebrando en varios campus de Euskal Herria se abordarán algunos de los principales cuestiones sociales de la actualidad. Entre ellos, el tema de la prostitución, que ha cobrado gran presencia en los últimos meses –principalmente como consecuencia de la reconfiguración organizativa del feminismo radical en Euskal Herria–. Para analizar en profundidad este asunto e incorporar una perspectiva revolucionaria, han hablado en el campus donostiarra de Ibaeta Irene Ruiz y Maitane Urkola, militantes de Itaia (Organización de Mujeres Socialistas).
Según Urkola, en el debate sobre la prostitución, que actualmente está en el "centro" del debate público, destacan dos enfoques: el de la abolición legal –representado dentro del feminismo radical– y el de la despenalización –representado dentro del transfeminismo y Bilgune Feminista–. Sin embargo, Urkola ha señalado que ambos enfoques comparten un elemento fundamental: "Ni unas ni otras logran desarrollar una hoja de ruta emancipadora para acabar con la prostitución".
Ante esto, la militante de Itaia ha destacado que quieren plantear el "debate racional", ya que el debate sobre la prostitución es "un asunto de primer orden": "Condena a millones de mujeres trabajadoras a la miseria y la violencia extremas, genera enormes beneficios económicos para los capitalistas y mantiene la situación de opresión de nosotras, las mujeres trabajadoras".
La prostitución en el seno de la sociedad capitalista
En primer lugar, Urkola ha analizado el papel que desempeña la prostitución en el seno de la sociedad capitalista. Destaca que el capitalismo deja a muchas mujeres en una "situación de precariedad absoluta" debido a diversos factores: por ejemplo, las altas tasas de desempleo, la pobreza y la reducción de los recursos del Estado. En consecuencia, Urkola ha señalado que "muchas y muchas mujeres se ven obligadas a vender sus cuerpos", y que el sistema capitalista utiliza esa opción para obtener "beneficios económicos millonarios": "El tamaño y el valor que tiene actualmente el mercado sexual son consecuencia del impulso de las élites económicas y del apoyo de la clase política en el poder".
De hecho, Urkola ha mencionado que en las últimas décadas las estructuras institucionales habrían estado legitimando la prostitución: como ejemplo, la militante de Itaia ha citado al Fondo Monetario Internacional (FMI), al Banco Mundial y a los gobiernos de varios países. Entre ellos, ha subrayado el caso del Estado Español: puede haber entre 152.000 y 184.000 mujeres en situación de prostitución, y la prostitución representa el 0,35% del PIB del país al año, aproximadamente 4.100 millones de euros.
Junto con la prostitución, en los últimos años se ha construido "toda una industria sexual" de la mano de las redes sociales y las nuevas tecnologías, recuerda Urkola. En este sentido, ha analizado el caso de la plataforma Onlyfans: "Por un lado, ha abierto el camino para que cada vez más chicas se integren en la industria sexual, chicas que de otra forma no estarían en esa industria; por otro lado, pone el contenido pornográfico al alcance de cualquiera, especialmente de los chicos jóvenes". La militante de Itaia ha sacado a la luz los "intereses económicos" que hay detrás de esta plataforma, a través de varios datos: por ejemplo, que en agosto de 2023 tuvo ganancias de 525 millones de dólares.
Comprensión de la prostitución y opinión sobre las propuestas políticas
Tras ubicar la prostitución en el seno de la sociedad capitalista, Urkola ha mencionado dos razones principales para acabar con ella: "Porque es una institución que refuerza la violencia y la opresión contra las mujeres y porque genera millones de beneficios a costa de la sexualización y la miseria de las mujeres". Precisamente, según la miembro de Itaia, la industria sexual es uno de los "mecanismos más importantes para que la mujer sea un sujeto de segunda clase" en la sociedad capitalista: "Convierte a la mujer en un objeto de consumo y contribuye a difundir la imagen dócil y sumisa de la mujer".
Además, Urkola ha señalado que la prostitución crea un "contexto idóneo" para normalizar y perpetuar el machismo, ya que es un mercado basado en "la trata de personas, la violencia, la manipulación y la explotación sexual". Tras exponer su comprensión de la prostitución, han mencionado los diferentes enfoques que destacan en torno a este asunto: entre ellos, las propuestas de la derecha y, entre las propuestas de izquierda, la abolicionista legal y la despenalizadora.
En cuanto a las propuestas de la derecha, Urkola ha mencionado dos: por un lado, el regulacionismo, que quiere regular la prostitución como actividad económica; por otro lado, el prohibicionismo, que quiere prohibir la prostitución. Urkola ha subrayado que ambas propuestas tienen en su base una "perspectiva machista y clasista": "Criminalizan duramente a las mujeres que se ven obligadas a prostituirse y protegen los intereses económicos de los empresarios".
En cuanto a las posiciones de izquierda, Ruiz ha reconocido que quieren "abrir el debate" con estas posturas, ya que tienen "interés en mejorar la situación de las mujeres que ejercen la prostitución". Aunque la propuesta que defiende el abolicionismo legal pueda tener el objetivo de acabar con la prostitución, la miembro de Itaia ha señalado que, ante la falta de una "estrategia emancipadora", queda "sometida" a lo que se hace en el Estado capitalista: concretamente, a las propuestas de ley de abolición o a las políticas públicas. Sin embargo, Ruiz tiene "claro" que la abolición de la prostitución no se logrará mediante una ley o un decreto, ya que seguirá existiendo "mientras dure la sociedad capitalista": "Terminan penalizando a las mujeres que están en la prostitución, condenando su actividad a la clandestinidad y empujándolas a mayores riesgos".
"Las propuestas a favor de la despenalización de la prostitución, por su parte, tienen como objetivo mejorar las condiciones de vida de las mujeres que ejercen la prostitución", ha explicado Ruiz. Sin embargo, ha subrayado tres elementos en torno a esta propuesta: primero, al ser un mercado sometido a los intereses económicos capitalistas, aunque mejoren sus condiciones laborales, las mujeres que ejercen la prostitución siempre estarán sometidas a los deseos de los grandes empresarios. Segundo, dado que la mayoría de las mujeres que ejercen la prostitución se encuentran en situación de clandestinidad, la legalización de la prostitución afectaría a la realidad de unas pocas mujeres. Por último, a través de esas dos luchas mencionadas anteriormente, se normalizaría la prostitución aunque su objetivo sea acabar con ella.
La propuesta política de Itaia
Tras analizar los principales enfoques en torno a la prostitución, Ruiz ha planteado la propuesta política que tiene Itaia sobre esta cuestión: concretamente, la abolición de la prostitución. Sin embargo, no la ubican "en el marco jurídico burgués y en los cambios legales", sino en dos niveles: por un lado, a nivel social, haciendo frente a las "condiciones económicas y materiales" que posibilitan la prostitución y condenan a miles de mujeres a ella; por otro lado, a nivel político, porque su objetivo estratégico es crear "un modelo de Estado que abolirá la prostitución", el Estado Socialista.
Ruiz ha reconocido, no obstante, que no lograrán esta propuesta de la noche a la mañana: "Hoy, nuestros objetivos son fortalecer la organización política que contribuya a la construcción del Estado Socialista y fomentar las condiciones ideológicas y sociales para acabar con la prostitución". Para terminar, Ruiz ha señalado que es necesario ubicar estos dos objetivos "en el seno de una estrategia revolucionaria general", ya que de lo contrario se toparían con los límites impuestos por el sistema capitalista: es decir, "legitimando y perpetuando" la prostitución y representando los intereses de unas pocas mujeres.