La Jefatura Superior de Policía de Granada ha remitido a los juzgados de la capital granadina un atestado en el que imputa presuntos delitos de desorden público y atentado a la autoridad a cinco jóvenes antifascistas. Los encausados se manifestaban el pasado 16 de abril en las inmediaciones de la Plaza de las Pasiegas, junto a la Catedral de Granada, lugar donde el partido fascista Vox celebraba un mitin central dos semanas antes del inicio de la campaña para las elecciones autonómicas andaluzas. Según ha confirmado el diario Público, los investigados fueron citados a declarar en calidad de detenidos durante el pasado mes de mayo tras ser identificados en las grabaciones de los altercados.

Los incidentes se desencadenaron cuando un numeroso grupo de manifestantes contrarios a la presencia de Vox y su normalización se congregó de forma espontánea a través de las redes sociales en la adyacente calle Pie de la Torre, donde un fuerte cordón de la Policía Nacional protegía a los fascistas. Ante la presencia de la protesta, el líder de Vox, Santiago Abascal, interrumpió su discurso para clamar contra los antifascistas allí congregados: “Este acto no va a comenzar hasta que esos tipos sean expulsados y nos dejen desarrollar este evento en paz y en tranquilidad. Y, por lo tanto, el jefe del dispositivo policial que asume las órdenes del delegado del Gobierno tiene que saber que vamos a avanzar por esa calle inmediatamente hasta que se vayan”, proclamó Abascal antes de dirigirse hacia el cordón policial.

A continuación, tal y como registran diversos archivos videográficos tomados en la zona, el dirigente fascista avanzó hacia el sector de los manifestantes arropado por una multitud de seguidores, entre los que se encontraban miembros de su equipo de seguridad privada. Algunos de los integrantes de esta comitiva portaban porras extensibles. La turba fascista rebasó y empujó el perímetro policial, lo que provocó un enfrentamiento físico directo e inmediato con los antifascistas.

Uno de los cinco manifestantes antifascistas investigados, identificado como Pablo, un profesional del sector tecnológico de 30 años, compareció en la comisaría el pasado 22 de mayo, acogiéndose a su derecho a no declarar. En declaraciones ofrecidas a Público, el encausado criticó la gestión del caso y argumentó que el procedimiento judicial “tiene una marcada motivación política”. Sostuvo que la acción policial se ha dirigido obviando que fueron los asistentes al mitin de Vox quienes rompieron deliberadamente el perímetro policial para acometer contra ellos. Los restantes cuatro acusados tienen edades comprendidas entre los 20 y los 25 años y se han agrupado en la denominada Plataforma Apoyo 16 de abril para coordinar su defensa legal.