El Ministerio del Interior del Gobierno español ha cifrado este viernes en 49.000 las personas que han cruzado la frontera entre Marruecos y la ciudad autónoma de Ceuta durante las últimas 24 horas. Los datos oficiales constatan la mayor crisis migratoria registrada en la frontera marroquí en lo que va de siglo XXI, con un volumen de accesos que cuadruplica las cifras alcanzadas durante el episodio de mayo de 2021. La gravedad de los hechos acaecidos en la zona del espigón del Tarajal se ha traducido asimismo en un trágico balance de al menos 18 personas ‘fallecidas’ por ahogamiento durante la travesía marítima, según las últimas actualizaciones de los servicios de emergencia e instituciones desplegadas en la zona.

Los acontecimientos se iniciaron a mediodía de ayer jueves, cuando alrededor de 1.000 personas se agolparon en los accesos al espigón fronterizo. Según informó la agencia Europa Press, numerosos grupos atravesaron la frontera a nado para dirigirse posteriormente hacia el centro urbano ceutí, consolidando un flujo ininterrumpido a lo largo de la tarde, coincidiendo con el despliege del ejército por parte de Moncloa.

En el plano bilateral, el ministro del Interior ha mantenido contactos continuados con su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit. Ambos Ejecutivos han acordado “coordinar actuaciones para proceder a la entrega y devolución de todas las personas que hayan accedido de forma irregular”. Según pudo comprobar Europa Press, a última hora de la noche del jueves cientos de personas comenzaron a regresar “de manera voluntaria” a territorio marroquí a través del propio espigón del Tarajal. Según datos de la Guardia Civil dados a conocer esta misma mañana, unas 250 personas por minuto estarían regresando al lado marroquí de la frontera.

La dimensión del suceso ha provocado intensas reacciones en el ámbito de la Unión Europea. La ministra de Interior de Finlandia, Mari Rantanen, manifestó este viernes su respaldo a estudiar la exclusión del Estado español del espacio Schengen debido a la situación en la frontera de Ceuta. Esta postura sigue la línea expresada este jueves por la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, quien confirmó que su gabinete se encuentra analizando técnicamente esa misma posibilidad.