El 96,6% de los huidos a Ceuta ha vuelto ya a Marruecos
La cifra de ‘muertos’ asciende a al menos 57. Italia suspende el acuerdo Schengen con España, mientras Sánchez califica lo sucedido de “ataque” sin mencionar a Rabat y estudia reformar la Ley de Extranjería.
El Ministerio del Interior del Gobierno español ha confirmado este viernes que un total de 50.000 personas han accedido a territorio español durante la jornada de ayer. El trágico balance de la travesía marítima asciende ya a al menos 57 personas ‘fallecidas’ por ahogamiento, según las últimas actualizaciones de los servicios de emergencia e instituciones desplegadas en la zona. No obstante, el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska ha precisado que 48.300 de esos migrantes ya han retornado a Marruecos, es decir, el 96,6% del total, de modo que en la ciudad autónoma permanecen actualmente menos de 2.000 personas.
A última hora de ayer se constató el regreso “de manera voluntaria” de cientos de migrantes a territorio marroquí a través del mar, registrándose una tasa de retorno de unas 250 personas por minuto durante la mañana del viernes, según datos de la Guardia Civil y la Moncloa.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado hoy a Ceuta para “evaluar sobre el terreno la gravedad de la situación”. Durante su intervención ante los medios, el jefe del Ejecutivo ha definido los hechos acaecidos como “un ataque, una violación de la integridad territorial de España”. Evitando reproches directos a las autoridades de Rabat, Sánchez ha agradecido la “cooperación prestada por Marruecos para agilizar las devoluciones” y ha atribuido el origen del suceso a “la difusión en redes sociales, por parte de mafias de tráfico de personas, de unalectura interesada sobre la reciente sentencia del Tribunal Supremo respecto al rechazo en frontera de quienes son interceptados en el mar”.
Para contener la crisis, Sánchez ha anunciado que el Ejecutivo se abre a estudiar una reforma de la Ley de Extranjería que garantice que las “repatriaciones en frontera se hagan de la manera más eficiente posible”. Como medida coyuntural a la espera de encaje legal, el Gobierno ha solicitado a la empresa Salvamento Marítimo (Sasemar) el despliegue de una barrera flotante de boyas en el espigón del Tarajal, en operativo conjunto con la Armada y la Guardia Civil, con el objetivo de “delimitar la línea fronteriza y facilitar el cumplimiento de la normativa administrativa”.
La magnitud del suceso ha generado severas réplicas en el ámbito comunitario europeo. El Gobierno de Italia ha anunciado la suspensión del acuerdo de Schengen con el Estado español, una restricción que, pese a la ausencia de frontera terrestre común, afectará de forma directa a las conexiones de pasajeros por vía aérea y marítima entre ambos países.