Convocan una contramanifestación en Tirso de Molina frente a la marcha antimigratoria de Falange
Los colectivos antifascistas de Madrid llaman a ocupar la plaza una hora antes de la llegada de los falangistas para frenar su presencia en el barrio de Lavapiés.
Sierra Antifascista y Madrid Antifascista han convocado una concentración de rechazo para el próximo 8 de mayo en la plaza de Tirso de Molina. La movilización busca responder a la manifestación convocada por la organización fascista Falange, que pretende finalizar su recorrido en este punto neurálgico del barrio de Lavapiés para exigir la "deportación inmediata" de las personas migrantes.
La convocatoria antifascista está fijada para las 19:30 horas, una hora antes del inicio previsto de la marcha falangista, con el objetivo de disputar el espacio público y evitar la impunidad de los discursos racistas en un barrio caracterizado por la presencia de comunidades migrantes y su histórico tejido asociativo. "El problema no es la inmigración, es el racismo", han señalado las organizaciones convocantes a través de un comunicado difundido en Instagram, donde recalcan que ni los fascistas ni sus discursos de odio "podrán pasar" por las calles de la capital.
Esta es la segunda ocasión en pocos meses que los fascistas intentan llevar sus proclamas contra la población migrante hasta la plaza de Tirso de Molina. La elección del destino no es casual: la plaza es la puerta de entrada a Lavapiés, zona con una alta tasa de residentes extranjeros, y alberga además la sede histórica del sindicato CNT. Los colectivos antifascistas madrileños interpretan este itinerario como una amenaza directa a la organización de la clase trabajadora y a la integridad de las personas vulneradas por el racismo institucional y social.
Bajo el lema Fuera racistas de nuestros barrios, la contramanifestación pretende levantar un muro de contención frente a una nueva tentativa de intimidación por parte de Falange, cuya presencia ya provocó disturbios en Gasteiz (Araba) el pasado 12 de octubre. Los movimientos sociales de la sierra y la ciudad subrayan la importancia de la movilización frente a la retórica de la deportación masiva, denunciando que estas marchas solo buscan señalar y criminalizar las personas migrantes.
