Este 23 de abril se celebró el Día de Castilla y León en Villalar de los Comuneros, una fecha señalada donde varios partidos políticos y organizaciones de izquierdas acuden anualmente con sus respectivos líderes a participar en los actos y las celebraciones. Este año, el encuentro ha evidenciado las tensiones internas entre la dirección federal del Partido Comunista de España (PCE) y sus bases territoriales. Enrique Santiago, secretario general de la formación y portavoz parlamentario, acudió a la campa en representación de Izquierda Unida (IU), limitando su actividad pública a la caseta de esta coalición. Santiago evitó visitar la carpa propia que el PCE de Castilla y León y la Juventud Comunista, un gesto que la militancia local y otras federaciones críticas han de "desprecio" hacia el partido, donde el sector crítico es mayoritario en la organización regional.

Durante la jornada, Santiago limitó su visita a los actos y la carpa de IU, participando en diferentes actividades políticos donde denunció los pactos de gobierno entre el Partido Popular y Vox. La reacción a su ausencia en el espacio físico del PCE —instalado de forma diferenciada con programación propia de charlas y actuaciones— no se hizo esperar. Algunos miembros y simpatizantes señalan la contradicción de un secretario general que no pisa la carpa de su propio partido en un festival.

Este episodio se produce en un contexto de tensión interna de cara al próximo XXII Congreso del PCE. Los críticos de varias federaciones subrayan que la prioridad de Santiago parece residir en la estructura electoralista de IU y no en el partido que encabeza, cuya militancia local en Castilla y León mantiene posiciones más distantes de la línea oficialista. La dirección federal del PCE no ha emitido ninguna aclaración oficial sobre esta ausencia.