El absentismo universitario en Catalunya alcanza el 60% en algunas asignaturas
Un informe de la UAB revela que la desafección académica está vaciando las aulas: la sensación de "pérdida de tiempo" y el deficiente sistema de transporte alejan a los estudiantes de la formación presencial.
El modelo de enseñanza universitaria tradicional enfrenta una seria crisis de presencialidad en Catalunya. Un reciente estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) citado por El País ha cifrado en hasta un 60% la inasistencia en algunas asignaturas, una tendencia que se ha consolidado tras la pandemia y que los docentes califican de "alarmante". Las aulas medio vacías son ya la norma y no la excepción, evidenciando una desconexión profunda entre la institución académica y la realidad material de los estudiantes, quienes denuncian que acudir a la facultad se ha convertido en una "pérdida de tiempo".
La precariedad en la movilidad y el tiempo de desplazamiento emergen como factores determinantes en esta deserción silenciosa. Estudiantes como Jon Barrobés, alumno de la Universitat de Barcelona (UB) residente en Piera, denuncian que realizar cuatro horas diarias de transporte público resulta incompatible con la calidad de vida de los estudiantes. Laura Pérez, investigadora del ICTA-UAB, sostiene que "si físicamente cuesta mucho ir a clase y el profesor solo lee diapositivas, pierdes el día". Esta crítica a los enfoques pedagógicos obsoletos —donde el docente se limita a la transmisión pasiva de información— es una constante entre el alumnado que prefiere el estudio autónomo frente a sesiones que consideran "saltables".
Desde el cuerpo docente, la preocupación es notable pero carece de soluciones estructurales. Josep Maria Reniu, profesor de Ciencias Políticas en la UB, admite que la asistencia media en sus clases apenas roza el 50%, a pesar de intentar "dinamizar" las sesiones. Por su parte, Sergi Martín, profesor de la Universitat Rovira i Virgili (URV), ha alertado de casos extremos en grados como Educación Infantil, donde la presencia del alumnado cae hasta el 10%. Los docentes coinciden en que, aunque es posible aprobar sin asistir, "se pierden conceptos críticos que solo se adquieren en la presencialidad".
La respuesta institucional ante esta fractura se limita, por el momento, al análisis. El vicerrector de Formación e Innovación Docente de la UAB, José Luis Muñoz, ha señalado que el informe L’Absentisme a les aules universitàries de la UAB (2026) busca "mejorar la orientación preuniversitaria para ajustar expectativas". Sin embargo, el diagnóstico de los afectados apunta a una crisis más profunda del sistema educativo: una universidad que se está vaciando de contenido y de vida social, que no ha sabido adaptar su organización y docencia a un contexto post-pandémico, donde las herramientas digitales han despojado a la clase magistral de su monopolio del conocimiento.