La Audiencia Nacional española ha decretado este lunes el archivo de la causa contra Jordi Pujol tras certificar una "demencia sobrevenida" que le impide ejercer su defensa. El tribunal, bajo la presidencia del magistrado Ricardo de Prada, ha tomado esta decisión tras un examen forense que acredita el deterioro cognitivo del procesado, de 95 años, acusado de asociación ilícita y blanqueo por la fortuna familiar oculta. Esta resolución, que exime a Pujol de responsabilidad penal antes de los interrogatorios, contrasta con la situación del militante comunista Lucio García Blanco, quien este domingo abandonó la prisión de Villabona (Asturies) tras extinguir 30 años de condena a pesar de padecer una demencia irreversible.

Lucio García Blanco, de 75 años y militante del PCE(r), ha recuperado la libertad por el cumplimiento íntegro de su pena y no por la aplicación de criterios humanitarios. Según denuncia el Socorro Rojo Internacional (SRI), el Estado español mantuvo al obrero asturiano en reclusión hasta el último minuto a pesar de sufrir Alzheimer, demencia senil y secuelas físicas de torturas. Mientras las instituciones apelaban al "sentido común" para exonerar a Pujol de sus cargos por corrupción, García Blanco vio denegada sistemáticamente su libertad condicional por su negativa a aceptar el chantaje del arrepentimiento exigido por el Ministerio del Interior, con vetos a visitas en los días previos a su liberación por "problemas de drogas" de otros presos en el módulo.

El archivo de la causa contra el patriarca del clan Pujol se sustenta en informes médicos que confirman la pérdida de facultades tras sufrir dos ictus. El tribunal ha priorizado "evitar la estigmatización" del expresident, garantizando su salida inmediata de la Audiencia Nacional sin enfrentar el juicio por las comisiones ilegales de su entorno, conocidas como el 3%. Por el contrario, la defensa de García Blanco recurrió sin éxito su permanencia en prisión el pasado diciembre, alegando que su enfermedad neurodegenerativa le impedía comprender la realidad de su cautiverio, lo que suponía una vulneración de derechos fundamentales en un sujeto con facultades mermadas.

La dualidad en la política penitenciaria de la salud revela una justicia diferenciada según la extracción social y política del acusado. La Audiencia Nacional archiva el expediente de Pujol en la fase final de un proceso por corrupción institucional, mientras el aparato penitenciario agotaba este domingo la larga condena de García Blanco, marcada por 23 huelgas de hambre y un historial de resistencia contra la represión que se remonta a 1977. El veterano comunista ha salido del penal de Villabona con el puño en alto y recibido por su entorno y colectivos solidarios, evidenciando que el beneficio de la "demencia" opera como salvoconducto para la clase política y empresarial, pero desaparece cuando el procesado es un militante revolucionario que mantiene su integridad ideológica.