El Supremo de Israel interviene ante la insumisión ultraortodoxa y retira sus privilegios económicos
El alto tribunal ordena al Ejecutivo de Netanyahu retirar subvenciones y aplicar sanciones penales inmediatas contra los más de 70.000 estudiantes talmúdicos que evaden la ‘mili’.
El Tribunal Supremo de Israel dictó este domingo una resolución que termina de desmantelar el régimen de excepcionalidad del que gozaba la comunidad ultraortodoxa o haredí. Ante la persistente inacción del Gobierno por temor a la inestabilidad política interna en medio de la guerra, los magistrados han ordenado a los organismos oficiales actuar de forma inmediata para multar y condicionar el abono de subsidios a los hombres de este sector que se nieguen a realizar el servicio militar. Según recoge Europa Press, el dictamen denuncia una situación de "ilegalidad flagrante": desde 2024, cuando el Supremo anuló la exención de la que gozaban estos grupos, se han emitido más de 79.000 órdenes de alistamiento, pero solo 2.100 se han hecho efectivas debido al boicot sistemático de los afectados y la permisividad del Ejecutivo.
La sentencia pone el foco en los privilegios económicos de la comunidad ultraortodoxa como mecanismo de presión. El tribunal ha otorgado plazos estrictos de entre 21 y 35 días para que diversos ministerios —muchos de ellos controlados por el bloque religioso del Gobierno— eliminen los descuentos en la compra de tierras, restrinjan el acceso a centros de día financiados con fondos públicos y supriman las bonificaciones en el transporte y en los impuestos municipales para quienes evadan la "mili". El Supremo considera "inaceptable" que la Policía, bajo el mando de Itamar Ben Gvir, apenas haya detenido a 17 insumisos en el último año, por lo que exige el inicio de procesos penales contra los evasores.
El líder de la oposición, Yair Lapid, celebró la medida "como un acto de justicia", instando a Benjamin Netanyahu a decidir si apoya la estructura militar del Estado o a quienes evaden sus "obligaciones". Por el contrario, los dirigentes ultraortodoxos han reaccionado con hostilidad hacia el poder judicial. Yitzhak Goldknopf, líder de Judaísmo Unido de la Torá, ha afirmado que la sentencia hace a Israel "menos judío" y ha presionado al primer ministro para que apruebe de urgencia una ley que exima definitivamente a los estudiantes de las yeshivas (escuelas talmúdicas) del servicio obligatorio, asegurando que "ninguna sanción callará la voz de la Torá".
Este conflicto muestra las grietas de la sociedad de los colonos, así como la contradicción entre la necesidad de tropas para sostener sus campañas bélicas en múltiples frentes a la vez y la dependencia política de Netanyahu en la Knesset respecto a los partidos religiosos. El Supremo ha fijado el 1 de junio como fecha límite para que el Gobierno informe sobre la aplicación efectiva de estos recortes de financiación.