La Comisión Europea ha comunicado formalmente al Gobierno de Israel su disposición a imponer sanciones contra los agentes implicados en el tráfico de cereal sustraído por las fuerzas rusas en Ucrania. La advertencia surge tras la llegada al puerto de Haifa del buque Panormitis, que navega bajo bandera de Panamá y formaría parte de la denominada "flota en la sombra" de Moscú. Según las informaciones disponibles, el navío transporta unas 6.200 toneladas de trigo y 19.000 de cebada, un cargamento que Kiev califica de "saqueo" destinado a financiar la maquinaria bélica del Kremlin.

"La UE ha tomado nota de los informes de que un buque de la flota en la sombra rusa que transporta grano ucraniano robado ha recibido permiso para descargar en el puerto de Haifa, a pesar de los contactos previos de Ucrania con las autoridades israelíes", confirmó un portavoz de la Comisión Europea a Euronews. La institución ha endurecido su discurso contra la elusión de las sanciones comunitarias y asegura estar "lista para señalar estas acciones mediante la inclusión de individuos y entidades de terceros países en las listas de sanciones si fuera necesario". Bruselas ya ha trasladado esta posición directamente al Ministerio de Asuntos Exteriores israelí.

La administración israelí ya permitió a principios de mes que se procesara un envío anterior de grano denunciado como "robado". El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Sa'ar, ha declarado que el Panormitis será "examinado" y que actuarán "conforme a la ley", pero sin comprometerse a bloquear la mercancía. Esta actitud ha provocado que el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, inste a Israel a rechazar el buque y anuncie la preparación de "sanciones pertinentes" contra quienes busquen "lucrarse con este esquema criminal".

Aunque la relación entre la UE e Israel atraviesa un momento crítico por la situación en Oriente Medio, Bruselas ha querido situar esta amenaza de sanciones estrictamente en el cumplimiento de la política de represalias contra Rusia por la guerra de Ucrania. El debate sobre la suspensión del Acuerdo de Asociación con Israel por la limpieza étnica en el sur del Líbano y el genocidio a gran escala en Gaza sigue formalmente "abierto", pero la Comisión Europea afirma que la "unanimidad necesaria" para tales medidas sigue "bloqueada". No obstante, en el caso del grano robado, la Comisión Europea utiliza el marco jurídico ya existente para sancionar a Rusia.