Aniversario del nacimiento de Karl Marx: dos siglos de crítica científica del capitalismo
El 5 de mayo de 1818 nació en Tréveris el pensador más influyente de la modernidad, autor de ‘El capital’, “el más temible misil que jamás se haya lanzado contra las cabezas de la burguesía”.
Hoy, 5 de mayo de 2026, se cumple el 208.º aniversario del nacimiento de Karl Heinrich Marx en Tréveris (Reino de Prusia). El comunista alemán dejó tras de sí una obra que revolucionó la teoría social y el movimiento obrero internacional. Formado en las universidades de Bonn y Berlín, Marx se radicalizó durante su etapa como periodista al enfrentar la censura y la represión política desde sus primeros escritos en la Gaceta Renana, lo que le obligó a un exilio permanente en París, Bruselas y, finalmente, Londres. A lo largo de su vida, desarrolló la concepción materialista de la historia, una herramienta de análisis y transformación que afirma que la estructura económica de una sociedad determina las diversas formas de conciencia.
En 1848, junto a Friedrich Engels, Marx publicó el Manifiesto del Partido Comunista, un texto que sentó los principios del socialismo moderno con una definición rompedora: la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases. De acuerdo con estas tesis, la forma moderna que adoptaba este conflicto, entre la burguesía —propietaria de los medios de producción— y el proletariado, es el motor que impulsa los cambios sociales en la sociedad capitalista. Esta perspectiva materialista permitió a la clase trabajadora de todo el mundo comprender su papel histórico y la necesidad de una organización política independiente para enfrentar el poder del capital.
La obra cumbre de Marx, El capital, cuyo primer tomo se publicó en 1867, diseccionó los mecanismos de explotación del trabajo asalariado y la acumulación de capital en manos de un puñado de burgueses, hechos que siguen siendo irreductibles en el capitalismo del siglo XXI. En una formulación muy citada de Marx en una carta a Johann Baptist von Becker, el autor describía esta obra como “el más temible misil que jamás se haya lanzado contra las cabezas de la burguesía”. En El capital, Marx analizó el concepto de alienación, explicando cómo el sistema capitalista separa a los trabajadores del producto de su esfuerzo para apropiárselo. Mediante el análisis científico, desmintió las tesis idealistas que legitiman la explotación asalariada asegurando que el beneficio empresarial surge de la "eficiencia" de los propietarios de los medios de producción, y argumentó que se basa en la apropiación del valor no pagado al trabajador.
Frente a las corrientes del socialismo utópico de su época, Marx fue un firme defensor del socialismo científico, así como de una estrategia política basada en el estudio de las crisis internas del sistema capitalista como condición necesaria para identificar racionalmente sus debilidades y así poder destruirlo mediante la organización revolucionaria del proletariado. Su filosofía dio así origen al marxismo, la tradición de pensamiento y acción más influyente del siglo XX y fuente de inspiración teórico-política de decenas de procesos revolucionarios en todo el mundo. Tras décadas de militancia y producción intelectual, Marx murió en 1883 en Londres, pero su obra, que estudia las leyes sociales y económicas que impulsan la tendencia a la pauperización de las mayorías sociales y al agotamiento histórico del capitalismo, sigue siendo una referencia para millones de personas en todo el mundo.
La "resurrección" del marxismo
Tras la caída del bloque socialista y del sistema de partidos comunistas a finales del siglo XX, se convirtió en un lugar común en el Occidente decretar "la muerte del marxismo". Sin embargo, los años y los hechos se han encargado de enterrar estas tesis de las escuelas de pensamiento liberales, conservadoras y reformistas: según un estudio de la Universidad de Ginebra, la crisis de 2008 marcó un "punto de inflexión" que disparó la publicación de libros sobre El capital y el interés por la obra de Karl Marx en Europa, un fenómeno descrito como "auténtica resurrección" por varios investigadores. Además de la realidad del capitalismo y su más que visible crisis, los datos editoriales y el aumento de investigaciones académicas también desmienten la tesis del "fin de la historia", cuyos autores se han visto obligados a desdecirse en los últimos años. En consecuencia, la obra y el ejemplo militante de Marx se refuerzan como herramienta indispensable y vigente para comprender y superar el modo de producción capitalista, un sistema que no termina de caer sin la acción revolucionaria de sus sepultureros.