Bruselas fracasa en su negociación interna sobre el pacto comercial con Trump
Las instituciones de la Unión Europea no se ponen de acuerdo para implementar el pacto comercial de Turnberry mientras Washington amenaza con aranceles del 25% contra las exportaciones de vehículos europeos.
Las negociaciones entre el Parlamento Europeo, la Comisión y los Gobiernos de los Estados miembros terminaron este miércoles sin el esperado avance para aplicar el acuerdo comercial transatlántico alcanzado el año pasado. El bloqueo de estas conversaciones sucede bajo la amenaza directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha advertido con imponer aranceles del 25% a los fabricantes de automóviles europeos si la Unión Europea no pone en marcha de forma inmediata el compromiso de eliminar sus tasas a los bienes industriales estadounidenses. Según informa el diario Politico, tras seis horas de reunión en Bruselas, las partes se retiraron de la mesa sin un texto definitivo que estabilice las relaciones comerciales con Washington.
La urgencia de la Comisión Europea choca con la resistencia de una facción de legisladores europeos que exigen salvaguardas ante la política exterior de la Administración Trump. El embajador de Estados Unidos ante la UE, Andrew Puzder, declaró ante Bloomberg TV que la Casa Blanca aplicará el gravamen a los automóviles "relativamente pronto" si no hay una resolución rápida. Por su parte, Maroš Šefčovič, comisario de Comercio de la UE, instó a los negociadores a cerrar un pacto que evite una escalada, mientras que Sabine Weyand, jefa comercial de la Comisión, afirmó ante el comité de comercio del Parlamento que esperaba un resultado que demostrara que la UE "cumple sus compromisos".
El escollo del conflicto se sitúa en las condiciones adicionales que el Parlamento Europeo, encabezado por Bernd Lange, pretende incluir en la legislación. Los eurodiputados proponen una "cláusula de amanecer" que condicione el pacto a la retirada de los aranceles estadounidenses sobre el acero, así como una cláusula de terminación automática antes de que finalice el mandato de Trump. Estas medidas responden al malestar generado por las amenazas del presidente estadounidense de "anexionar Groenlandia" y a la reevaluación del pacto después de que el Tribunal Supremo de EEUU anulara los aranceles originales en febrero, restando valor estratégico a las concesiones europeas.
A pesar de que Karin Karlsbro, representante del grupo Renew Europe, calificó las negociaciones de "constructivas" y subrayó "la necesidad de un acuerdo a prueba de Trump", los puntos más controvertidos del plan siguen sin resolverse. La falta de consenso traslada ahora la presión a la fecha de caducidad de los aranceles temporales impuesta por Washington en julio. No obstante, el embajador Puzder ha advertido de que esperar hasta entonces podría ser "demasiado tarde" y que Estados Unidos podría abandonar el acuerdo por completo si percibe que la UE no es un "socio fiable" para ejecutar lo pactado en el complejo escocés de Turnberry. Se espera que los negociadores vuelvan a reunirse el próximo 19 de mayo.