Nissan despedirá a 900 trabajadores en Europa y desmantelará su logística en Catalunya
La multinacional japonesa expulsará a un 10 % su plantilla en la región y recortará un 20 % el personal de investigación y desarrollo para priorizar sus márgenes de beneficio ante la caída de ventas.
La dirección de Nissan anunció este martes un plan de reestructuración internacional que implica el despido de 900 trabajadores en sus oficinas y centros técnicos de Europa, lo que supone recortar el 10 % de su fuerza de trabajo empleada en la región. Según la información adelantada por el Financial Times y El Economista, esta decisión de la empresa responde a sus actuales "dificultades financieras" y a su necesidad de "garantizar una competencia rentable en Europa". El ajuste afectará de manera directa a los centros franceses, británicos y catalanes, donde la plantilla actual ronda los 570 empleados directos entre sus tres instalaciones principales.
En Catalunya, los despidos afectan al centro técnico de Barcelona, al centro de áreas flexibles y, de forma especialmente severa, al almacén de recambios de El Prat de Llobregat. La empresa ha justificado el "redimensionamiento" de la planta de El Prat tras rediseñar sus rutas logísticas, que ahora priorizarán la entrada de piezas a través de los Países Bajos, dejando las instalaciones catalanas con un "exceso de capacidad". Asimismo, Nissan ha confirmado su intención de reducir en un 20 % el personal dedicado a investigación y desarrollo en sus centros técnicos europeos de Barcelona, Cranfield y Bonn.
La multinacional nipona atraviesa un momento de fuerte caída de ventas; en los primeros cuatro meses del año, sus matriculaciones en el Reino Unido bajaron un 13 %, mientras que en la Unión Europea el descenso fue del 8,3 % durante el primer trimestre de 2026. Ante este escenario de pérdida de cuota de mercado frente a firmas de capital chino como Chery o BYD, la empresa busca maximizar la rentabilidad de sus activos. En la planta británica de Sunderland, donde trabajan 6.000 personas, Nissan consolidará sus dos líneas de producción en una sola y negocia con terceros, entre ellos la propia Chery, para que utilicen la capacidad sobrante de la fábrica, que actualmente se encuentra al 50 %.
Desde el ámbito sindical, el secretario general de UGT en Nissan Recambios, Juan Carlos Yepes, ha calificado la situación de "golpe" y ha recordado que los trabajadores esperan medidas similares a las aplicadas tras el cierre de la planta de Zona Franca en 2021, que supuso el despido de 2.500 trabajadores. Aunque la huelga convocada inicialmente ha sido suspendida a la espera de conocer el alcance real del Expediente de Regulación de Empleo (ERE), los sindicatos iniciarán las negociaciones la próxima semana. Por su parte, instituciones locales como el Ayuntamiento de Ávila han mostrado su "preocupación" por el futuro de la planta de chapa de la ciudad, ante el temor de que los recortes acaben afectando también a esta instalación.
Esta nueva reducción de la estructura industrial de Nissan en Europa se suma al cierre de sus principales fábricas del Estado español hace cinco años, consolidando una tendencia de repliegue de la multinacional para proteger su tasa de ganancia. Mientras la empresa alega que estas medidas son "esenciales para proteger el futuro de Nissan", la realidad para las plantillas de El Prat y Barcelona es la amenaza inmediata de desempleo y la pérdida de puestos de trabajo. La dirección de la empresa ha evitado concretar el número exacto de salidas por centro, derivando la cuestión a las próximas mesas de negociación.