La empresa Majorel SP Solutions, integrada en el gigante francés Teleperformance, ha formalizado ante la autoridad laboral un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondrá el despido de 422 personas en su centro de Zaragoza (Aragón), el mayor de los últimos tiempos en la capital. Esta medida, que afecta a cerca del 60 % de la plantilla actual de la capital aragonesa —estimada en unas 750 personas—, se suma a otros 347 despidos en Barcelona (Catalunya), elevando la cifra total de expulsiones en el Estado español a 769 trabajadores. La dirección del grupo justifica esta decisión por supuestas "causas organizativas, productivas y económicas" derivadas de una disminución en el volumen de llamadas de sus clientes, principalmente Lowi y Vodafone, según han recogido medios como Heraldo de Aragón, El Periódico de Aragón, AraInfo, Cadena SER, eldiario.es y COPE.

El sindicato CNT Zaragoza ha denunciado el impacto social de esta medida, señalando que son 422 familias y 422 vidas las que se quedan sin sustento. Según la organización sindical, este conflicto es una muestra del "capitalismo funcionando" que, tras años de servicio, "nos usa y nos tira", aunque aseguran que "nosotras no nos rendimos". Las centrales sindicales OSTA, CGT y SOA han calificado el expediente de "sangría injustificada" y advierten de que estas cifras parecen "el preludio de un cierre empresarial planificado debido a una deslocalización" de la actividad hacia países como Colombia, donde los costes de reproducción de la fuerza de trabajo son significativamente inferiores.

Este es el cuarto ERE que acomete Majorel y el séptimo del grupo Teleperformance en apenas dos años, acumulando más de 1.000 despidos en este periodo. Los sindicatos denunciantes señalan que no se trata de una crisis coyuntural, sino de un modelo de negocio basado en la precarización histórica del sector, con jornadas parciales y los salarios bajos. El desmantelamiento de este centro es especialmente significativo en Zaragoza, donde la empresa llegó a emplear a más de 2.000 personas, siendo un nicho de empleo fundamental para las mujeres trabajadoras en el sector servicios.

Ante el inicio de las negociaciones de la mesa del ERE, cuya documentación fue entregada el pasado 22 de abril, las plantillas han iniciado paros y caceroladas de protesta. Los sindicatos exigen que las instituciones aragonesas se impliquen para frenar lo que consideran una "ejecución" de los derechos laborales y un desvío de recursos hacia el beneficio privado del grupo multinacional. El proceso entra ahora en una fase crítica de consultas donde la representación de los trabajadores busca forzar a la empresa a dar marcha atrás en sus planes de destrucción de empleo.