La gran banca gana en tres meses el sueldo anual de 680.000 personas con el salario mínimo
Seis bancos del Ibex 35 han obtenido 10.815 millones de beneficio en 90 días: el coste de todas las pensiones de un mes o el presupuesto anual de la dependencia.
Los seis principales bancos del Ibex 35 —Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell, Bankinter y Unicaja— han cerrado el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto agregado de 10.815 millones de euros, según los datos publicados por las propias entidades y recogidos por RTVE. Para ponerlo en perspectiva: esa cantidad equivale aproximadamente al gasto público anual en sanidad de comunidades como el País Valencià o Castilla y León, y supera con creces los 9.000 millones que el Estado español destinó a las prestaciones por desempleo en todo 2025, por ejemplo. El sector financiero profundiza así en una fase de beneficios extraordinarios, con un incremento del 27,42 % respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. El Banco Santander encabeza el ranking con un resultado histórico de 5.455 millones de euros (un 60 % más que en 2025), impulsado en parte por la venta de su filial en Polonia.
Lo que la banca se embolsa en solo 90 días permitiría pagar la nómina completa casi todas las pensiones contributivas de un mes (unos 12.000 millones) o financiar el salario mínimo interprofesional anual de más de 680.000 trabajadores. Con esta acumulación de capital, las entidades financieras retribuyen a su accionariado. El Santander ha anunciado una subida del dividendo del 14 %, mientras que el BBVA —que registró un beneficio de 2.989 millones (un 10,8 % más)— destinará 1.460 millones a un programa de recompra de acciones. Esa sola partida del BBVA equivale al sueldo bruto anual de más de 48.000 enfermeros o de 92.000 maestros de escuela pública en el Estado español.
Por su parte, Caixabank ha reportado unas ganancias de 1.572 millones de euros, un 7 % más que en el arranque de 2025, apoyada en el crecimiento de su negocio de seguros y servicios. La entidad presume de una tasa de morosidad del 1,98 %. Con los 1.572 millones que ha ganado Caixabank en un trimestre se podría sufragar íntegramente el gasto anual en el sistema de dependencia de todo el Estado español, que en 2025 rondó los 1.500 millones. En la misma línea, Bankinter elevó su beneficio un 7,6 % hasta los 291 millones de euros, situando su morosidad en el 1,92 %. Esos 291 millones duplican el presupuesto anual del Ministerio de Consumo o el destinado a las becas y ayudas al estudio que gestiona el Ministerio de Educación.
En el extremo opuesto, el Banco Sabadell ha registrado una caída del 29 % en su beneficio, situándolo en 347 millones de euros por costes extraordinarios de prejubilaciones (55 millones) y la venta de su filial británica TSB. Aun así, sus 347 millones superan ampliamente el presupuesto del bono social térmico y las ayudas a la rehabilitación de vivienda sumados. Unicaja ha cerrado el trimestre con un ligero incremento del 1,4 %, alcanzando los 161 millones de euros tras finalizar su reestructuración interna.
Una familia hipotecada paga hoy unos 3.000 euros más al año que hace dos solo por la subida del euríbor, mientras los bancos obtienen ganancias récord. Los 10.815 millones de beneficio en tres meses representan el 0,8 % del PIB del Estado español, pero también equivalen a tres veces el salario anual de todos los trabajadores de la sanidad pública madrileña o a financiar más de 300.000 camas de hospital durante un ejercicio completo.
El escenario de beneficios récord se consolida con la "optimización de estructuras", que a menudo implican recortes de personal, o cierres de sucursales. Mientras las cúpulas directivas, como la de Ana Botín en el Santander o Carlos Torres Vila en el BBVA, presentan estas cuentas como una "muestra de solidez", estos datos, especialmente cuando se aterrizan con otros aspectos de la economía, muestran una creciente disociación entre los márgenes de ganancia de los grandes monopolios bancarios y la realidad material de una población que destina una parte creciente de sus salarios al servicio de la deuda y al engorde de los activos financieros de las élites del Ibex 35 mientras observa cómo desmontan su salario indirecto en los servicios públicos.