La deuda global alcanza un nuevo récord de 353 billones de dólares impulsada por el gasto militar
La acumulación de capital ficticio se dispara en el primer trimestre de 2026 mientras los inversores internacionales comienzan a retirar fondos de la deuda pública de EEUU.
La deuda mundial registró un nuevo máximo histórico al cierre de marzo, alcanzando la cifra de 353 billones de dólares. Según el último informe Global Debt Monitor publicado por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) recogido por la agencia Reuters, el endeudamiento mundial creció en más de 4,4 billones de dólares solo en los tres primeros meses del año. Este incremento, el más rápido desde mediados de 2025, sitúa la ratio de deuda sobre el Producto Interior Bruto (PIB) mundial en un 305%, consolidando una estructura económica sostenida sobre el crédito y el capital ficticio.
El principal motor de este aumento de la deuda ha sido el endeudamiento de los gobiernos, especialmente el de Estados Unidos. Emre Tiftik, director de Mercados Globales y Política del IIF, señaló a la citada agencia que el incremento de la deuda estadounidense ha sido impulsado mayoritariamente por el gasto estatal. El informe destaca que, bajo las políticas actuales, la trayectoria de la deuda de Washington se sitúa en una "senda insostenible", lo que ha provocado que los inversores internacionales comiencen a diversificar sus carteras hacia bonos gubernamentales de Japón y Europa, alejándose de los bonos del Tesoro de EEUU.
En el ámbito corporativo, la deuda también ha experimentado un crecimiento acelerado, especialmente entre las empresas no financieras de China, que superaron el ritmo de endeudamiento de su propio gobierno. Por otro lado, en las mayores economías, la emisión de bonos corporativos en Estados Unidos sigue en auge, sostenida por la emisión de deuda vinculada a la Inteligencia Artificial y por flujos de capital extranjero. El IIF advierte de que el aumento de los intereses estratégicos y las prioridades presupuestarias estatales seguirán presionando al alza estos niveles de deuda en el largo plazo.
De cara al futuro, es previsible el crecimiento estructural de la deuda con el aumento del gasto militar derivado de la guerra imperialista en Asia Occidental y la necesidad de los estados de lograr financiación para asegurar el suministro energéticó derivado del mismo conflicto, así como en la ciberseguridad y las inversiones en infraestructura tecnológica. Tiftik afirmó que "el reciente conflicto en Oriente Medio intensificará aún más estas presiones" sobre los presupuestos públicos. Mientras la deuda en los mercados emergentes alcanza el récord de 36,8 billones de dólares, países como Noruega, Kuwait, China, Baréin y Arabia Saudita registraron los mayores incrementos de deuda en relación con su PIB, superando en todos los casos los 30 puntos porcentuales.