China exporta más coches eléctricos que de combustión por primera vez
El desplome del consumo interno provoca que las grandes automotrices disparen las ventas al extranjero para colocar su sobreproducción mientras las familias chinas reducen sus compras un 21,5%.
La industria de la automoción china ha volcado su capacidad productiva hacia los mercados internacionales para compensar la caída del mercado doméstico. Según los datos publicados este lunes por la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China (CPCA) y recogidos por The Wall Street Journal, el país asiático exportó 769.000 vehículos en abril, entre los cuales el 52,7% correspondieron a vehículos de "nueva energía" (eléctricos e híbridos enchufables). Esta cifra supone que, por primera vez, las exportaciones de esta tecnología superan a las de los coches tradicionales de gasolina o diésel, tras duplicar su volumen hasta alcanzar las 406.000 unidades en un solo mes.
Esta gran expansión hacia el exterior responde directamente a la incapacidad del mercado chino interno para absorber la sobreproducción. Las ventas minoristas de coches de pasajeros en China se desplomaron un 21,5% respecto al año anterior, situándose en 1,38 millones de unidades. La CPCA atribuye este retroceso a un "sentimiento de consumo débil", lo que muestra cierto estancamiento de la capacidad de compra de las familias. Incluso los vehículos eléctricos, que cuentan con mayores incentivos estatles, registraron una caída en las ventas internas del 6,8% interanual.
El encarecimiento de los precios del petróleo ha acelerado el rechazo de los consumidores hacia los vehículos de combustión tradicionales. Según explica la patronal del sector, el aumento de los costes del combustible ha empujado a quienes aún mantienen cierta capacidad de compra a optar por modelos eléctricos para evitar "mayores costes de combustible", castigando así las ventas de los motores de gasolina. En este escenario, empresas como Tesla han mantenido su papel como nodos de exportación: la planta de la multinacional en Shanghái envió 53.522 unidades al extranjero, frente a las 79.478 que logró colocar entre los compradores locales.
La patronal china prevé que la debilidad del consumo interno se mantenga en los próximos meses, lo que convierte a la exportación en el "principal motor de crecimiento" para los beneficios de las empresas del sector. Ante este bloqueo del mercado doméstico por el agotamiento de la renta disponible de las familias trabajadoras, las grandes automotrices han anunciado que mantendrán su apuesta comercial en Europa y América Latina. Esta transferencia de mercancías hacia mercados externos busca aliviar la sobreacumulación de existencias en las fábricas chinas, desplazando la competencia comercial hacia el tablero mundial mientras la población local reduce su consumo.