Bruselas convoca al régimen talibán para acelerar deportaciones de ciudadanos afganos
La Comisión Europea y veinte Estados miembro proponen contactos ‘no-diplomáticos’ con Kabul con el objetivo de expulsar a personas migrantes procedentes de Afganistán.
La Comisión Europea ha confirmado que ha mandado una carta formal al régimen talibán de Afganistán para celebrar una reunión "a nivel técnico" en Bruselas, con el objetivo de "coordinar la deportación de ciudadanos afganos" desde suelo comunitario. Según informó el portavoz comunitario de migración, Markus Lammert, el encuentro busca "desbloquear los mecanismos operativos que permitan el retorno forzoso de aquellas personas consideradas una amenaza para la seguridad". Esta invitación supone el primer desplazamiento oficial de representantes del Gobierno afgano controlado por los talibán a la capital belga desde que retomaron el poder en el país, tras un primer contacto previo que realizaron en Kabul el pasado enero.
Una veintena de países europeos llevan tiempo presionando en esta dirección, liderados por Alemania y la propia Bélgica, que el pasado octubre exigieron a la Unión Europea agilizar las expulsiones de "quienes no poseen derecho legal de residencia". En una misiva dirigida al comisario de Migración, Magnus Brunner, los Estados firmantes —entre los que figuran Italia, Grecia, Polonia y Países Bajos— denunciaron "la imposibilidad de ejecutar retornos incluso en casos de condenas penales". Los Gobiernos promotores de la medida instaron a tomar "medidas concretas" para expulsiones forzosas de ciudadanos afganos, ignorando las advertencias de Naciones Unidas sobre los riesgos para la vida y la integridad física bajo el sistema talibán.
Desde la Comisión Europea, el portavoz Lammert ha justificado estos contactos alegando una "obligación de mantener una colaboración operativa" con el régimen, aunque se ha excusado afirmando que esto "no constituye en absoluto un reconocimiento" diplomático de los talibán. La dirección general de Interior de la Comisión (DG Home) y el Ministerio de Migración sueco han sido los encargados de remitir la invitación. Bruselas elude así la responsabilidad directa de la política de expulsiones, señalando que "la evaluación de cada caso y la ejecución de las deportaciones corresponden exclusivamente a los Estados miembro", mientras la Comisión actúa únicamente como "ente coordinador" que facilita los contactos no-diplomáticos.
Este movimiento de las instituciones europeas responde a una estrategia de externalización de fronteras y endurecimiento de las políticas migratorias para reducir la presencia de personas migrantes en el espacio Schengen. A pesar de que el Derecho internacional prohíbe las devoluciones a países donde exista riesgo de persecución o tortura, Bruselas insiste en avanzar en los términos y el calendario de un encuentro que normaliza de facto la interlocución con el régimen de Kabul para facilitar las tareas de control migratorio. Por el momento, el Ejecutivo comunitario no ha aclarado qué cargos de los talibán acudirán a la cita ni quién asumirá los costes del traslado y la estancia de la delegación.