El Estado de Berlín ha retirado la nacionalidad alemana a Abdallah A., un hombre de origen palestino de 34 años que reside en el país desde los dos meses de edad, debido a una serie de publicaciones en redes sociales en apoyo al pueblo palestino. Abdallah, que obtuvo el pasaporte en septiembre del año pasado tras una vida entera en la capital alemana, vio cómo su ciudadanía era revocada apenas unas semanas después. Según revela un reporte del periodista Hanno Hauenstein en Jacobin, la decisión se desencadenó tras una campaña de presión de medios y perfiles de extrema derecha prosionistas como el portal Nius y la columnista Anabel Schunke, quienes lo delataron por sus publicaciones a la Oficina Estatal de Inmigración (LEA).

La base jurídica de esta medida se encuentra en la reforma de la ley de ciudadanía de 2024, que endureció los requisitos de naturalización exigiendo un compromiso explícito con la "responsabilidad histórica" de Alemania y la "protección de la vida judía", es decir, reconocer el "derecho a existir del Estado de Israel". Las autoridades berlinesas argumentan que Abdallah A. incurrió en un "engaño fraudulento" al firmar dicho compromiso, alegando que sus publicaciones en Instagram —donde compartió una imagen con el texto "héroes de Palestina" y una foto del cofundador de Hamas, Ahmad Yasin— prueban una "afiliación" o "simpatía" por dicha organización. Para sustentar esta tesis, los servicios de inteligencia interior se basaron, entre otras fuentes, en una cuenta de la red social X.

La defensa de Abdallah, ejercida por el abogado Alexander Górski, rechaza frontalmente estas acusaciones y sostiene que los funcionarios están "construyendo una cosmovisión a partir de publicaciones aisladas sin contexto ni pruebas sustanciales". El afectado ha declarado que su solidaridad pertenece "única y exclusivamente al pueblo palestino". Por su parte, Amnistía Internacional Alemania, que apoya el recurso de urgencia ante el Tribunal Administrativo de Berlín, denuncia que el caso crea un "sistema de libertad de expresión de dos niveles" donde los derechos fundamentales de los ciudadanos naturalizados están sujetos a una "condición adicional".

Este proceso ha generado una fuerte reacción política, con el alcalde de Berlín, Kai Wegner (CDU), celebrando la medida en redes sociales bajo el titular "Berlín quita el pasaporte alemán a un fan de Hamas". Expertos legales como Thomas Oberhäuser advierten de que la legislación actual concede a las autoridades una ventana de diez años para revocar nacionalidades, lo que convierte la ciudadanía en una "nacionalidad a prueba" para quienes no han nacido en el país. Esto ha sido ampliamente criticado como un sesgo etnonacionalista y racista, porque los ciudadanos alemanes que no tienen ascendencia extranjera no pueden perder la nacionalidad por los mismos motivos.

Si la revocación se mantiene firme, Abdallah A. quedaría en situación de apatridia, un escenario que diversas organizaciones consideran una instrumentalización del derecho de extranjería para sancionar opiniones políticas y generar un "efecto amedrentador" en la población migrante y los alemanes de origen extranjero.