Francia pretende deportar al activista palestino-egipcio Ramy Shaath por sus críticas a Israel
Tras las presiones de Macron en 2022 para su liberación en Egipto, las autoridades francesas lo acusan ahora de "amenaza grave para el orden público".
El Gobierno francés ha iniciado los trámites administrativos para deportar al destacado activista político egipcio-palestino Ramy Shaath, bajo la acusación de representar una "amenaza grave para el orden público" debido a sus pronunciamientos públicos y su participación en protestas contra el genocidio de Israel en la Franja de Gaza.
De acuerdo con las declaraciones de su abogada, Damia Taharraoui, recogidas por L'Humanité, Shaath ha sido citado para comparecer ante un comité de deportación el próximo 21 de mayo. Tras esta audiencia, la prefectura local estará facultada para emitir una orden de expulsión inmediata y ejecutable en cualquier momento. El activista fue una figura clave en los levantamientos de la Primavera Árabe de 2011 en Egipto y ejerció como coordinador del movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel.
Según una notificación de la prefectura de Nanterre, a la que tuvo acceso la agencia de noticias AFP, las autoridades francesas justifican la medida señalando el activismo de Shaath y sus comentarios de apoyo a la población palestina. El informe oficial cita específicamente declaraciones del activista en las que se refiere a la "ocupación criminal de Gaza" y califica de "terroristas" a los militares israelíes que bombardean viviendas y hospitales.
En declaraciones concedidas a la propia agencia AFP, Shaath confirmó haber asistido a múltiples manifestaciones pacíficas para exigir "un alto el fuego inmediato, el fin del genocidio, sanciones, embargos de armas y una acción internacional" contra Israel. El activista subrayó la contradicción de los criterios estatales respecto a su figura: "Mi postura nunca ha cambiado desde el momento en que Francia trabajó para asegurar mi liberación de las prisiones egipcias, donde era un preso político... pero hoy, parece que quieren silenciarme".
Antecedentes y situación jurídica
El proceso de expulsión ha generado una notable controversia debido al historial reciente del activista. Shaath pasó casi tres años en detención arbitraria en Egipto, entre 2019 y 2022, hasta que fue liberado en enero de 2022 como resultado directo de las presiones diplomáticas ejercidas por el presidente francés, Emmanuel Macron. Tras su llegada a París, el propio Macron celebró públicamente su liberación y el reencuentro con su esposa, de nacionalidad francesa.
Je salue la décision des autorités égyptiennes de remettre Ramy Shaath en liberté. Je partage le soulagement de son épouse Céline Le Brun, qu’il retrouve en France, avec qui nous n’avons rien lâché. Merci à tous ceux qui ont joué un rôle positif dans cette heureuse issue.
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) January 8, 2022
Emmanuel Macron se congratula por la liberación de Shaath en Egipto, enero de 2022.
Ante esta nueva situación, familiares y partidarios de Shaath han lanzado una campaña pública bajo el lema freeRamyShaath2. En un comunicado oficial, los organizadores de la campaña critican la postura de la administración francesa: "Después de pretender denunciar la arbitrariedad egipcia, [el Estado francés] está reproduciendo su lógica de convertir una voz política palestina en un expediente de seguridad".
La defensa legal de Shaath argumenta que la deportación resulta inviable desde el punto de vista humanitario y de derecho internacional, puesto que el activista carece actualmente de la ciudadanía egipcia y no puede ser trasladado a los territorios palestinos debido al genocidio en curso. Según los representantes del activista, en caso de que la deportación no pueda ejecutarse, las autoridades barajan medidas restrictivas alternativas como el arresto domiciliario, la confiscación de su pasaporte y la obligación de presentarse diariamente ante la policía.