Las calles de Zaragoza, Huesca y Teruel se han teñido de verde este miércoles en la segunda jornada de protestas que ha unido a docentes, familias y estudiantes en defensa de la educación pública. La movilización, ha mostrado un rechazo frontal a los conciertos educativos en Bachillerato promovidos por el Gobierno de Aragón, presidido por Jorge Azcón. 

La dimensión de la huelga ha quedado evidenciada tanto en las calles como en las aulas. Según fuentes sindicales, el seguimiento de la huelga este miércoles se situó en torno al 55% en la provincia de Zaragoza, un 59% en la de Huesca y aproximadamente un 45% en la de Teruel. Las organizaciones sindicales sostienen que el profesorado ha respaldado de forma mayoritaria los paros para exigir que los más de 20 millones de euros que el Ejecutivo planea destinar a la privatización de la enseñanza se redirijan a solucionar la infrafinanciación de la red pública. Estas cifras del sector sindical suponen un incremento respecto a la jornada del martes, donde el seguimiento se estimó en un 40% con mayor incidencia en las etapas de Infantil y Primaria.

El conflicto ha trascendido la manifestación general de la tarde, ya que unas siete mil personas, convocadas por el movimiento estudiantil, recorrieron también el centro de Zaragoza durante la mañana del miércoles con idénticas reivindicaciones. Las movilizaciones se habían iniciado el martes con la concentración de centenares de personas frente a la sede del Departamento de Educación en Zaragoza, donde se entregaron un centenar de escritos redactados por claustros y consejos escolares detallando las deficiencias específicas de cada centro. En el plano institucional, la tensión se ha hecho patente en Huesca, donde un grupo de manifestantes ha pitado al presidente Jorge Azcón para hacerle llegar el malestar del sector. 

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Estas movilizaciones constituyen la segunda gran huelga educativa que vive Aragón en 2026 contra las políticas educativas del gobierno de PP y Vox. La primera se produjo el pasado mes de enero, convocada en solitario por CGT, y concluyó con una masiva movilización en defensa de la escuela pública aragonesa.