China desbanca a Alemania como principal proveedor de España
Las importaciones procedentes del gigante asiático superaron los 12.500 millones de euros en el primer trimestre, igualando las compras a toda América.
China ha desplazado oficialmente a Alemania como el principal proveedor de bienes del Estado español durante el primer trimestre del año, según los datos oficiales publicados por el Gobierno español este martes y recogidas por El País. Las compras al gigante asiático superaron en este periodo los 12.500 millones de euros, una cifra equivalente a todo lo importado de manera conjunta desde el continente americano. A pesar de la fuerte presencia de las multinacionales estadounidenses y de los lazos comerciales históricos de Madrid con los países americanos, la maquinaria exportadora de Pekín ha logrado capturar el 11,6% de la cuota de mercado de las importaciones españolas, situándose ligeramente por encima del 11,4% registrado por la economía alemana.
Este fenómeno no es inédito, puesto que ya se produjo de forma temporal en 2022 debido a la escasez global de microchips que paralizó la industria automotriz germana. Sin embargo, a diferencia de aquel paréntesis coyuntural, la tendencia actual tiene un carácter estructural sustentado en el propio auge exportador chino y no en debilidades puntuales de los socios europeos.
La evolución del último lustro confirma este cambio de paradigma. Mientras que Alemania se ha mantenido estable en el entorno del 11% de las importaciones españolas, China ha ganado peso de manera progresiva, registrando un salto notable en 2025, año en el que ya disputó estrechamente el primer puesto con Berlín. Esta inercia económica se ha visto respaldada por la sintonía política entre Madrid y Pekín, reflejada en las cuatro visitas oficiales que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha realizado a China en los últimos tres años para reunirse con su homólogo Xi Jinping, superando los contactos de cualquier otro líder de la Unión Europea.

Un déficit comercial de 42.000 millones de euros
No obstante, los datos revelan una relación comercial profundamente desigual. Mientras el papel de China como suministrador no deja de crecer, las exportaciones españolas en sentido inverso permanecen estancadas y representan apenas el 2% del total, lo que sitúa a China como el undécimo destino de las mercancías estatales. El balance del año 2025 cerró con compras españolas a China por valor de 50.250 millones de euros frente a unas ventas de apenas 7.972 millones de euros. Esto se traduce en un déficit comercial histórico que supera los 42.000 millones de euros, una cifra que se ha duplicado en los últimos seis años, y sitúa la tasa de cobertura en un mínimo del 15,9%, el nivel más bajo registrado desde el año 2010. Este desequilibrio contrasta con el déficit de algo más de 10.000 millones de euros que Madrid mantiene con Berlín.
La radiografía actual del intercambio de mercancías muestra que Madrid importó de Pekín principalmente bienes de equipo, maquinaria, tecnología, equipos de oficina, textiles, productos químicos, automóviles, juguetes y calzado durante el ejercicio 2025. En contraposición, la canasta exportadora española ha evolucionado desde 1995, cuando vendía predominantemente maquinaria, hacia una dependencia actual de productos químicos, minerales y, de forma muy destacada, productos cárnicos del sector porcino, ya que China acapara actualmente el 42% de las exportaciones porcinas españolas fuera de las fronteras de la Unión Europea.