"No solo hablamos de luchas políticas, sino de posiciones donde se mueve mucho dinero"
Hablamos con Sistema 161 sobre la evolución de Vox desde su agitación mediática primigenia, posteriores fracturas, y su esquema financiero piramidal y opaco.
Rastreo de datos, monitorización de redes ultra y cartografía del neofascismo digital: Sentamos a la mesa a Sistema 161, colectivo independiente de referencia clave en la investigación de entornos fascistas y ultraderechistas en las calles y las redes. Esta vez, para hablar sobre la infraestructura oculta de Vox, sus disputas de financiación y los mecanismos de desinformación con los que captan a la juventud.
¿Cómo caracterizarías a Vox en sus inicios?
Vox en sus inicios, a finales de 2013, comienza como un partido muy pequeño y formado por antiguos cuadros del PP. En sus primeros pasos contó con el apoyo de HazteOír. El acto de presentación de Vox fue en la sede de HazteOír. Sus primeros años recurrieron a una estrategia muy populista y a hacer acciones para generar polémicas, logrando así aparecer en medios.
De estos años tenemos acciones que llevarían a la detención de miembros de Vox en Gibraltar por desplegar una gran bandera de España o que Ortega-Smith acabó en busca y captura también en Gibraltar por llevarse un gran bloque de hormigón que había puesto el gobierno del Reino Unido.
Lograrían bastante visibilidad y apoyos debido al referéndum en Cataluña, ya que llevarían a juicio a muchos de los líderes del procés, estrategia que han seguido desde entonces de hacer política y lograr titulares desde los tribunales. Aunque en muchas ocasiones sean casos que desde el principio saben que es imposible ganar.
¿Hacia qué postulados ha evolucionado el partido en los últimos años? ¿Por qué?
El proceso que le ha pasado a Vox actualmente es algo similar al que sufrió Podemos: es sencillo mantener posiciones maximalistas y criticar la actuación del gobierno, pero una vez se empieza a entrar en instituciones, no es posible llevar a la práctica esas posiciones tan populistas. Algo que les ha lastrado de forma clara es entrar en gobiernos regionales con el PP, sin marcar la diferencia.
¿Qué facciones componen Vox actualmente?
Primero, dentro de Vox, vemos la división que tiene la extrema derecha a nivel internacional: por un lado, los nacionalistas de cara conservadora y proteccionista, para el caso español con inspiración falangista, y otro sector de nacionalistas de carácter liberal.
Esta ala más cercana al falangismo estaría formada por personas como Buxadé y estando Espinosa de los Monteros en ese sector más liberal. Aunque tenemos que entender que no se trata de un partido con democracia interna. Que existan facciones internas realmente importa bastante poco porque quienes toman las decisiones son muy pocas personas. La estructura es muy piramidal, siendo Abascal y su entorno quienes toman las principales decisiones.
Tenemos que añadir a los sectores más juveniles y de redes sociales que han entrado en disputa con la dirección por el tema de la hispanidad. Desde su fundación, Vox ha intentado estrechar lazos con Hispanoamérica. Países de origen de la mayoría de inmigrantes que vienen a España y, a la vez, un importante caladero de votos para la derecha, ya que la población latinoamericana tiende a votar más conservador. Esta política se topa con una juventud y un discurso contrario a la inmigración, pero para los jóvenes, hacia todos los inmigrantes, no solo los de origen africano.
¿Cuáles han sido los principales factores que han motivado las tensiones internas que hemos visto en los últimos meses?
A lo que ya hemos comentado de distintas corrientes en el partido y una juventud contraria a la idea de hispanidad, tenemos que sumar que la falta de democracia interna del partido ha llevado a una gran cantidad de dimisiones. Que los líderes regionales se hayan elegido a dedo y desde Madrid ha llevado a desacuerdos y renuncias en bloque.
Mediante la fundación Disenso, que, al contrario de los partidos políticos, al ser una fundación es menos transparente, se ha desviado una gran cantidad de dinero interno. Después, mediante el partido y la fundación, se han realizado grandes contratos para los hermanos Ariza y Kiko Mendez-Monasterio.
En los últimos meses hemos visto cómo las principales figuras y fundadores del partido han terminado expulsados ante críticas contra Abascal. Y como cualquiera que tenía línea propia como Gallardo, han acabado fuera. Siendo expulsada toda la gente de Revuelta por actuar con autonomía, sin estar bajo el control de la dirección.
¿Cuál ha sido su estrategia para captar jóvenes?
Por un lado, hay que señalar cómo tienen una gran estrategia y coordinación en redes sociales. No solo teniendo las cuentas oficiales de representantes y regiones del partido; a todo esto tenemos que añadirle la Gaceta de la Iberosfera, "medio de comunicación" oficial del partido. Al que se le suman "medios no tan oficiales", HerQles por ejemplo, difundiendo una gran cantidad de noticias tendenciosas sin la necesidad de comprobar su veracidad y pudiendo distorsionar todo lo posible hacia donde interesa.
Siendo esta parte solo la punta del iceberg, ya que para amplificar el discurso del partido han contado con una amplia red de voluntarios usando muchas cuentas para replicar determinadas campañas. Después, los propios empleados y militantes de la organización han ido impulsando cuentas mucho más grandes y a veces anónimas, que el propio partido impulsa para así lograr miles de seguidores. Todos estos ejercen una labor de 'influencers' de extrema derecha que pueden permitirse ciertas cosas que el partido no.
Gracias a esta red amplia de cuentas, 'influencers' aparentemente desligados y medios de comunicación, son ayudados por una gran cantidad de bots y cuentas automatizadas que ayudan de cara al algoritmo, logrando mayor visibilidad.
Y, por otro lado, a toda su capacidad en redes sociales hay que sumarle la creación de organizaciones satélite para aparentar mayor apoyo social y lanzar movilizaciones. Siendo Solidaridad o Revuelta algunas de ellas, pero de la misma forma han creado dentro de universidades o a más pequeña escala en algunas ciudades. Muchas veces no enfocadas en crear una militancia real, sino en marketing en redes sociales.
¿Qué relación ha tenido Vox con organizaciones como Revuelta? ¿Qué ha supuesto su ruptura?
La ruptura entre Vox y Revuelta supone también la ruptura definitiva con HazteOír. Revuelta ha formado parte de esta red de satélites de Vox, siendo creada originalmente por empleados del partido e instrumentalizando las protestas en Ferraz y sucesos de la DANA.
Revuelta, con el tiempo, fue ganando independencia respecto a Vox, acercándose más a HazteOír. Jaime Hernández, presidente de Revuelta, es miembro de HazteOír desde adolescente, siendo quien grabó esa presentación de Vox en la sede de HazteOír en 2013, pasando a ser uno de los primeros empleados de Vox.
La ruptura con Revuelta ha supuesto para Vox expulsar a algunos de sus empleados más veteranos, como Pablo González Gasca, junto a un buen número de militantes de varias regiones. Antes de la fracción, se tenían identificadas unas 25 personas que les podíamos ver en Revuelta siendo empleados o militantes del partido; actualmente, la mayoría están fuera o ayudaron a Vox en su intento de destruir Revuelta. En esas semanas, Javier Esteban, el administrador de redes sociales del partido, dimitió después de ser denunciado por un militante de Revuelta por agresión sexual.
La ruptura interna al despedir a algunos de los empleados más veteranos del partido fue acompañada de una larga lista de filtraciones de audios y conversaciones como respuesta desde Revuelta, al ser acusados de robar el dinero de la DANA desde la dirección de la formación. Lo que ha llevado a Vox a una paranoia interna y purgas de miembros, lo que no ha detenido las filtraciones de conversaciones internas.
¿Qué papel jugó HazteOír dentro del partido?
Como ya hemos ido comentando desde sus inicios, Santiago Abascal contó con el apoyo de HazteOir, asociación con un enorme presupuesto, capacidad mediática y redes de contacto.
CitizenGO y HazteOir, asociaciones a las que ha pertenecido, incluso llegando a ser empleado, Jaime Hernández, presidente de Revuelta. Organización que funciona en España como tapadera del Yunque, secta de extrema derecha de origen mexicano con un enorme apoyo financiero.
En España, su actividad se ha centrado en apoyar campañas y agendas mediáticas contra el matrimonio homosexual o el aborto. Ayudando después a Vox durante su fundación y darles difusión. Tras la ruptura, este apoyo se ha terminado convirtiendo en un grupo de presión para obligar a Santiago Abascal a tomar mayores medidas contra el aborto.
¿Cómo interpretas las recientes acusaciones internas sobre el entramado Ariza y las estructuras financieras opacas de Vox?
Si hablamos de Gabriel Ariza y Kiko Méndez-Monasterio, los asesores de Santiago Abascal han llegado a cobrar 1,3 millones a Vox, siendo empresarios extremadamente influyentes en el partido y, según dicen los críticos, quienes verdaderamente controlan la organización. Habiendo pasado facturas no solo a Vox, sino a las organizaciones satélite como Solidaridad. Si hablamos de Disenso, ha llegado a recibir unos 13 millones desde Vox.
Aunque sí queremos poner ejemplos de los críticos: Jaime Hernández, presidente de Revuelta y empleado de Vox desde el principio, cobraba 262.000 euros al año. Ignacio Arsuaga, como presidente de CitizenGo, ha recibido 221.000 dólares en dos años.
No solo hablamos de luchas políticas, sino de posiciones donde se mueve mucho dinero y se cobran grandes cantidades.
¿Podrías explicar cómo y por qué está Vox fagocitando varios grupos del panorama neofascista?
Aunque la mayoría de grupos fascistas mantienen independencia respecto de Vox y son muy críticos con la formación de Abascal, no lo son tanto con sus grupos satélites. Ya que difunden un discurso en una línea similar, actualmente casi únicamente marcado por criticar a la inmigración y el nacionalismo.
Los grupos satélite y seudo medios se han podido permitir dar un discurso más radical, logrando así colaborar con grupos directamente nazis. Casos que se dieron durante Ferraz, protestas en la Moncloa, la ayuda con la DANA o más manifestaciones donde miembros de Revuelta con postulados más cercanos al fascismo han llegado a colaborar con grupos como Hacer Nación, NN o Valentia Forum. Herqles (creada por militantes de Vox) sirve de forma habitual para la difusión de convocatorias fascistas.
Por otro lado, tenemos organizaciones en una situación intermedia, como puede ser Reconquista o Alternativa Estudiantil; al mismo tiempo están dentro de la órbita de Vox, contando con militantes que vienen de estos entornos, pero que al mismo tiempo colaboran o están próximas a grupos abiertamente nazis.
¿Qué efectos internos ha tenido el respaldo total a Israel en la formación?
Es algo que ningún alto cargo va a criticar porque se juegan el sueldo; así entendemos cómo figuras como Jordi de la Fuente, antiguo miembro del MSR, partido fascista de carácter nacional-revolucionario claramente contrario a Israel, están a día de hoy en Vox tragando con todo. Por no hablar de cómo Girauta estaba directamente cobrando un sueldo de ACOM. O como Carla Toscano señaló que la hermana de la vicepresidenta de ACOM tomó parte en su expulsión.
Esta clara vinculación con Israel e incapacidad de la dirección del partido en realizar una mínima crítica contra los crímenes de las IDF, por ejemplo el asesinato o bombardeo de iglesias y aldeas cristianas, no gusta en toda esta base de perfil más cristiano y simpatizante con el fascismo de Vox y, además, es una razón muy importante de pérdida de votos.
Pero hay un patrón que vemos repetido: ningún militante o empleado de Vox se ha atrevido a hacer críticas contra Israel hasta que no ha perdido su puesto, salario o posibilidad de acceder a poder. En la mayoría de los casos no hablamos de propiamente nazis, sino más bien de chavales pijos a los que les gusta más la imagen radical de ciertos grupos, pero que no quieren renunciar a la posibilidad de escalar y lograr un asiento.