Este fin de semana ha dado comienzo una oleada de manifestaciones destinadas a reivindicar "el acceso a una vivienda digna y asequible". Las movilizaciones, organizadas por las federaciones locales del Sindicato de Inquilinas en colaboración con diversas entidades sociales, arrancarán el sábado 23 en Guadalajara y continuaron ayer en Badajoz, Madrid, Teruel y Zaragoza. Bajo el lema "La vivienda nos cuesta la vida. Bajemos los precios", estas protestas marcan el inicio de un extenso calendario de convocatorias que se prolongará hasta el próximo 28 de junio.

La hoja de ruta de las organizaciones convocante prevé extender las marchas el 30 de mayo a Murcia, Burgos y Logroño; el 5 de junio a Vigo; y celebrar una jornada masiva el 6 de junio en Alacant, Ávila, Cantabria, Catalunya, A Coruña, Xixón, Ourense, Santiago de Compostela, Segovia y València, para concluir el tramo final del mes en Salamanca, Cádiz, Málaga y Gran Canaria.

La movilización en Madrid fue de las más numerosas, arrancó a las 12:20 del mediodía desde el paseo del Prado y la zona de Atocha en dirección a la calle Sevilla y la Gran Vía, registró una asistencia de 22.000 personas según los datos oficiales facilitados por la Delegación del Gobierno, una cifra que las organizaciones convocantes elevaron hasta los 150.000 asistentes.

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Cómplices y responsables de izquierdas

Durante el transcurso de la marcha, la disconformidad política de los asistentes se tradujo en una sentada de protesta frente al Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento, donde varios manifestantes explicaron que el objetivo era dar la espalda a partidos como Más Madrid por "validar operaciones urbanísticas especulativas". Posteriormente, el Movimiento de Vivienda de Madrid, en el que se integra la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), leyó un manifiesto alternativo en el que censuró que los gobiernos de diferente signo político compartan la responsabilidad de no frenar el negocio inmobiliario: "los gobiernos de derechas e izquierdas no quieren acabar con el negocio de la vivienda", entre cánticos de "Partido Socialista, cómplice de los rentistas" y "Más Madrid, más miseria" y críticas a la presencia de representantes políticos de Podemos y Sumar.

Esta movilización representa la primera gran protesta por el derecho a una vivienda digna en la capital desde la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa en 2018. Las agrupaciones promotoras, unidas en la Plataforma por el Derecho a la Vivienda desde octubre de 2023, señalaron que herramientas como la Ley de Vivienda, el fin de las Golden Visa o la promesa de ampliar el parque público han resultado inoperantes para frenar una subida media del 30% en los alquileres metropolitanos entre 2015 y 2022.