Nueva 'tregua' in extremis en Líbano tras una jornada frenética
Trump frena el ataque israelí sobre Beirut tras suspender Irán las negociaciones y Líbano confirma otro dudoso 'alto el fuego' entre Hezbollah e Israel.
Una intensa jornada de movimientos militares y diplomáticos en la tarde de ayer ha derivado en una momentánea desescalada concentrada en el frente de Beirut. Los acontecimientos comenzaron a acelerarse durante el mediodía y el inicio de la tarde de este lunes, cuando Israel, bajo la orden directa del primer ministro Benjamín Netanyahu, anunció el inicio de una ofensiva aérea contra el barrio de Dahiye, en el sur de Beirut, sobre el que ya pesaba, desde el día anterior, una orden de evacuación de todo el suburbio. Cabe destacar que, según medios israelíes como el Canal 12, Trump habría promovido y coordinado el ataque junto a Netanyahu, como medida de presión contra la República Islámica.
Ante esta nueva escala por parte de los genocidas, la agencia oficial iraní Tasnim informó de que Irán había decidido suspender de manera inmediata las negociaciones que mantenía con Estados Unidos en señal de protesta, calificando la interminable ofensiva israelí como "una flagrante violación de los compromisos previos". Teherán anunció también un "cierre total" del estrecho de Ormuz, y la posible reactivación del cierre del Mar Rojo por parte de los aliados yemeníes. A esto se le sumó la exigencia de que las tropas genocidas abandonaran la totalidad del territorio libanés y el cese de los ataques en Gaza, siendo la primera vez que estas demandas, por su alcance y embergadura, eran puestas sobre la mesa por Teherán. A su vez, la Guardia Revolucionaria advirtió que activaría acciones directas, vía misiles, contra el territorio norteño de la Palestina ocupada si continuaba la presión e invasión del país vecino. Pese a estas advertencias, la confirmación oficial del inicio de los ataques contra Dahiye se mantuvo en firme por parte de Netanyahu y su ministro de Defensa, Israel Katz.

En este punto crítico se produjo la intervención del presidente de Estados Unidos. Según informaron medios como CNN y él mismo a través de su plataforma Truth Social, Trump mantuvo una conversación telefónica que calificó de "muy productiva" con Netanyahu y en la que, según Axios lo habría tachado de "jodidamente loco" por el ataque que coordinaron juntos, para añadir "estarías en prisión si no fuera por mí, te estoy salvando el culo, todos odian a Israel por esto". Tras la llamada, Trump anunció de forma sorpresiva que Israel detendría la ofensiva aérea sobre Beirut y que las tropas que se encontraban en camino regresarían a sus posiciones originales, todavía dentro del Líbano. Trump aseguró que, a través de intermediarios, la administración estadounidense se había puesto en contacto con Hezbollah y que el grupo de la Resistencia había accedido a dejar de disparar contra territorio israelí, al igual que el Estado genocida detendría sus ataques sobre Beirut, aunque los compromisos concretos siguen en el aire, a la espera de una mayor concreción del acuerdo de "alto el fuego" bilateral.

Ben Gvir anima a ignorar a Trump
Esta decisión ha provocado un cisma político dentro de Israel. El ministro de Defensa, Israel Katz, celebró el anuncio argumentando que el mandatario norteamericano había "adoptado la premisa de disuasión impuesta por las fuerzas israelíes". Sin embargo, el ministro de Seguridad Interior y líder del partido fascista Poder Judío, Itamar Ben Gvir, criticó con dureza el "repliegue" y exigió públicamente a Netanyahu que le dijera "no" a Trump para continuar con los bombardeos, ha detallado Al Jazeera. Horas más tarde, Netanyahu declaro que había hablado con Trump y le aseguró que "si Hezbollah seguía atacándo a Israel", ellos responderían atacando Dahiye. Añadió además que las fuerzas de ocupación "continuarán operando como estaba planeado en el sur de Líbano".

Por su parte, el Gobierno de Líbano y la cúpula de Hezbollah confirmaron el acuerdo impulsado por la Casa Blanca. La Embajada libanesa en Washington, por vía de la Presidencia del país, anunció de manera formal que el grupo resistente aceptaba la propuesta de un 'alto el fuego' mutuo basada en el cese de la ofensiva israelí en la periferia de Beirut a cambio de la paralización de los ataques con drones, con la previsión de "ampliar este armisticio a la totalidad del territorio libanés en las próximas fases". En el terreno político libanés, el diputado de Hezbolá Hasán Fadlalá confirmó que la organización había sido notificada por los canales institucionales del país y reiteró que la posición oficial del grupo sigue siendo la búsqueda de "un alto el fuego integral que sirva como preludio a la retirada total de las tropas israelíes".
Ambiente de extrema fragilidad
Aunque el alto el fuego local parece sostenerse por el momento, la atmósfera general sigue siendo de extrema fragilidad debido a las tensiones internas en el gabinete israelí y a la delicada situación diplomática con Irán. A pesar de que Teherán mantiene formalmente suspendidos sus contactos con Washington, el presidente Trump ha insistido en que las conversaciones con el Ejecutivo iraní continúan desarrollándose "a ritmo rápido", restando trascendencia a la ruptura temporal. Bajo este panorama de frágil estabilidad, las delegaciones oficiales de Israel y el Líbano mantienen sus planes de retomar este martes en la capital estadounidense las conversaciones bilaterales para consolidar los avances de las últimas horas.