La República Popular China registró en 2025 la cifra de producción conjunta de petróleo y gas más alta de su historia al alcanzar los 420 millones de toneladas equivalentes de petróleo. Según informó este martes la Administración Nacional de Energía (ANE) a través de un informe oficial, este hito consolidó el avance del país asiático en el fortalecimiento de su “autosuficiencia y seguridad energética”, superando la marca del año 2024, cuando la producción combinada sobrepasó por primera vez la barrera de los 400 millones de toneladas.

Dentro del desglose publicado por la ANE, la producción de petróleo crudo estableció un récord absoluto al situarse en 216 millones de toneladas durante el último ejercicio. En paralelo, la extracción de gas natural aumentó en más de 10.000 millones de metros cúbicos, encadenando el noveno año consecutivo con incrementos anuales superiores a esa cifra. Asimismo, el informe destacó el notable desempeño del petróleo de esquisto, cuya producción sobrepasó los 8,5 millones de toneladas en 2025, lo que representa un volumen más de diez veces mayor que el registrado en 2018.

Este rendimiento histórico responde a la ejecución integral del plan nacional de siete años desarrollado entre 2019 y 2025 para intensificar la exploración y la producción de hidrocarburos. Las autoridades de la ANE subrayaron que durante este sexenio la industria nacional no solo alcanzó máximos de extracción, sino que también logró niveles récord en la confirmación de nuevas reservas probadas en el territorio.

Respecto a las proyecciones inmediatas, la estrategia energética china mantendrá el ritmo de expansión para responder a la demanda interna. La ANE confirmó en su comunicado que “en 2026, el sector lanzará una nueva ronda de campañas estratégicas de exploración y desarrollo de petróleo y gas, seguirá aumentando la inversión en el sector y mantendrá la producción nacional de petróleo crudo por encima de los 200 millones de toneladas”. Con este nuevo plan de acción, Pekín prevé seguir incrementando la aportación del gas natural y garantizar el suministro nacional con recursos propios.