Repsol ha registrado un beneficio neto de 2.202 millones de euros durante el primer semestre del año, lo que supone un incremento del 265% en comparación con los 606 millones de euros alcanzados en el mismo periodo del ejercicio anterior, según ha informado este jueves la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Por su parte, el resultado neto ajustado del grupo, indicador que mide de forma específica la evolución operativa de los negocios, se situó en 2.711 millones de euros, una cifra que supera en 1.240 millones de euros, un 134% más, la contabilizada durante los primeros seis meses del año pasado.

Este repunte financiero ha estado determinado por la fuerte subida de las cotizaciones del petróleo ante las restricciones de oferta ocasionadas por la guerra en Oriente Próximo, el cierre del Estrecho de Ormuz y los ataques contra refinerías en Rusia. En este contexto, el barril de crudo Brent cotizó a una media de 92,3 dólares, lo que supuso un repunte superior al 28% frente al mismo periodo del año anterior, favoreciendo una revalorización de los inventarios del grupo por valor de 823 millones de euros.

Nuevo escenario en Venezuela

En cuanto a las operaciones del grupo en Venezuela, la producción se mantuvo en la línea del ejercicio anterior con 71.000 barriles pro día. En el contexto marco de la licencia general autorizada por Estados Unidos, la firma rubricó entre enero y junio tres acuerdos estratégicos con el Gobierno venezolano y la corporación estatal PDVSA para potenciar la extracción hidrocarburífera. El primer acuerdo busca dar estabilidad al negocio del gas en el activo Cardón IV y estructurar esquemas de cobro a través de entregas graduales de crudo; el segundo le otorga a Repsol la recuperación del control operativo en Petroquiriquire para elevar la producción de petróleo garantizando mecanismos de pago; y el tercero contempla la evaluación del área de Horcón. En este ámbito, la empresa recibió en mayo un primer cargamento de petróleo procedente de Venezuela como liquidación de los suministros de gas de Cardón IV y prevé la llegada de cuatro embarques adicionales durante lo que resta de año.

En el ámbito financiero, la deuda neta de Repsol se redujo cerca de un 21%, situándose en 3.667 millones de euros a fecha de 30 de junio, apoyada en la generación de flujo de caja y en la desconsolidación de endeudamiento tras dar entrada a Masdar con una participación del 49,99%.

Conforme al compromiso de incrementar la retribución en efectivo un 3% anual en el ciclo 2026-2028, la corporación distribuyó un primer dividendo en efectivo de 0,5 euros brutos por acción en enero, seguido de un segundo abono de 0,551 euros por título realizado en julio, alcanzando un pago total de 1,051 euros por acción, un 8% más que el año previo. Adicionalmente, la junta ha dado luz verde a un abono de 0,53 euros brutos por acción previsto para enero de 2027. Esta retribución en metálico se acompaña de iniciativas de recompra de acciones. Tras haber concluido el pasado martes un programa por valor de 350 millones de euros, Repsol contempla poner en marcha un nuevo paquete de hasta 500 millones para amortizar capital por un valor acumulado de 850 millones de euros, previendo el anuncio de un tercer tramo de recompras en el mes de octubre.