El Sindicato Socialista de Vivienda de EH denuncia a Desocupa CyL y exige la ilegalización de las empresas de desokupación
Denuncia sus métodos fascistas de coacción y la difusión de datos personales de familias trabajadoras, destacando la organización como la herramienta más eficaz para frenarlos, tras casos recientes en Irun, Barakaldo y Zornotza.
El Sindicato Socialista de Vivienda de Euskal Herria ha anunciado hoy en rueda de prensa la presentación de una denuncia contra la empresa de desokupación Desocupa Castilla y León (Desocupa CyL), una empresa que en los últimos meses ha intensificado su actividad en distintos puntos de Euskal Herria. La denuncia ha sido presentada ante la Agencia Estatal de Protección de Datos y se centra en una de las prácticas habituales de estos grupos fascistas: la difusión pública de información personal de familias trabajadoras a través de redes sociales.

El Sindicato señala que el modelo de negocio de estas empresas depende en gran medida de la exposición pública de personas vulnerables: "mediante cuentas con miles de seguidores, publican vídeos en los que se revela el domicilio, la identidad e incluso la intimidad de muchas personas, en los que se llama abiertamente al odio contra estas personas, creando relatos falsos y criminalizadores".
La organización considera especialmente grave que se normalicen este tipo de prácticas y subraya que una situación de vulnerabilidad económica no puede justificar la exposición pública de ninguna persona. "No podemos permitir que se normalice semejante salvajada: que una familia no pueda pagar el alquiler no es óbice para que su intimidad sea expuesta en redes sociales como objeto de odio".
El Sindicato destaca, además, que esta actuación judicial supone un paso novedoso en la lucha contra estas empresas. Sin embargo, recuerda que el problema es mucho más profundo, ya que, a su juicio, toda la actividad de las empresas de desokupación debería estar ilegalizada, ya que se fundamenta en la intimidación, la coacción y la presión contra personas vulnerables para expulsarlas de sus hogares.
No obstante, mientras esta actividad continúe siendo legal, la organización considera necesario actuar sobre aquellos comportamientos concretos que puedan ser perseguidos por distintas vías. La denuncia presentada contra Desocupa CyL responde precisamente a esta estrategia.
Empresas de desokupación: una estructura de carácter fascista
El Sindicato Socialista de Vivienda reafirma su caracterización de las empresas de desokupación como organizaciones de carácter fascista y reclama su total ilegalización. La organización sostiene que esta definición responde a varias razones: En primer lugar, porque "sus métodos se basan en la violencia escuadrista contra la clase trabajadora". En segundo lugar, porque "la función que cumplen es la de defender a la clase propietaria más allá de la legalidad". Asimismo, denuncian que una gran parte de los integrantes de estas empresas mantienen vínculos acreditados con organizaciones, grupos o partidos de extrema derecha y que desarrollan una función ideológica basada en la criminalización de sectores vulnerables de la población. "Cumplen una función ideológica de criminalización y persecución del proletariado", señala el Sindicato.
Sin embargo, denuncian que actualmente "gozan de la complicidad e incluso la colaboración de instituciones y cuerpos policiales", lo que "obliga a combatir sus actuaciones en todos los ámbitos posibles: en la calle, en el terreno ideológico y también mediante acciones judiciales".

Los últimos casos en Euskal Herria
El caso más reciente tuvo lugar el pasado 28 de mayo en el barrio de Dunboa, en Irún (Gipuzkoa). Según explica el Sindicato Socialista de Vivienda, la empresa Desocupa CyL se presentó en el domicilio de una familia trabajadora con el objetivo de presionarla para que abandonara su vivienda.
La organización llevaba semanas acompañando a la familia y había preparado una respuesta colectiva ante una posible actuación de la empresa. Cuando los integrantes de Desocupa CyL intentaron acercarse al inmueble, se encontraron con miembros del Sindicato, que impidieron su actuación y les obligaron a abandonar el lugar. Posteriormente, los responsables de la empresa anunciaron públicamente su intención de regresar esa misma tarde. Ante esta amenaza, decenas de personas se concentraron frente al portal para proteger a la familia, pero la empresa no regresó.
El Sindicato ha tenido conocimiento además de un segundo caso en la misma calle de Irún, donde otra familia trabajadora está sufriendo el acoso de la empresa Horus Desokupa. La organización se encuentra en contacto con la familia afectada y ya ha impulsado distintas acciones de protesta en la localidad.
Meses atrás también se produjeron otros episodios similares. En Zornotza (Bizkaia), una madre trabajadora sufrió durante meses el acoso de Desocupa CyL. Según explica el Sindicato, la intervención organizada logró que la empresa cesara sus actuaciones, aunque no descartan nuevos intentos en el futuro. Otro caso destacado tuvo lugar en Burtzeña, Barakaldo (Bizkaia). Allí, miembros del Sindicato hicieron frente a los integrantes de una empresa de desokupación e impidieron que ejecutaran lo que califican como un desahucio ilegal. Posteriormente, la organización consiguió una alternativa habitacional para la familia afectada.
La organización como herramienta para frenar el matonismo
El Sindicato Socialista de Vivienda considera que todos estos casos demuestran la eficacia de la organización frente a las empresas de desokupación. La organización señala que ha podido intervenir en estos conflictos porque existían canales de contacto y organización previa con las familias afectadas. Sin embargo, advierte de que "existen muchas más actuaciones de este tipo de las que no llegan a conocerse públicamente". Por ello, hacen un llamamiento a "reforzar las redes de organización y solidaridad" frente a estas empresas.
"Como hemos visto recientemente en Irún, la organización es efectiva frente al matonismo. Estas empresas se valen de la intimidación y de la fuerza contra personas aisladas y desprotegidas; en el momento en el que un Sindicato les hace frente, su efectividad se desvanece y no pueden hacer otra cosa que marcharse por donde habían venido".
Para el Sindicato, los casos de Irún y Burtzeña muestran que estas empresas pierden gran parte de su capacidad de actuación cuando se encuentran con una respuesta organizada. Por ello, animan a todas las personas que estén atravesando situaciones similares a ponerse en contacto con el Sindicato Socialista de Vivienda para recibir apoyo y organizar una respuesta colectiva.