Detenido un expolicía tras 500 días de fuga en Tailandia por intentar asesinar a su mujer
El agente prófugo se quitó la pulsera de control telemático a finales de 2024 y huyó a Bangkok para eludir una condena de siete años y medio de prisión.
Llega a su fin la fuga internacional de más de 500 días con la detención en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas de Julián C., ex miembro de la Policía Local del municipio mallorquín de Son Servera. El arrestado, considerado uno de los prófugos más buscados de las Illes Balears, acababa de aterrizar en Madrid procedente de Asia tras haber permanecido oculto en Tailandia para eludir una condena firme de siete años y medio de prisión por intentar asesinar a su esposa. Tras ser interceptado por nada más pisar suelo español, el sentenciado ha ingresado de forma inmediata en un centro penitenciario para comenzar el cumplimiento de su pena.
Los hechos que originaron el proceso judicial se remontan al 8 de marzo de 2018 en el interior del domicilio conyugal que la pareja compartía en la localidad del noreste de Mallorca. Según los antecedentes validados por la justicia, se desencadenó una discusión después de que la mujer comunicara su intención de salir con unas amigas. El entonces agente local reaccionó con extrema violencia, profiriendo insultos y agrediéndola físicamente. Acto seguido, la arrastró utilizando un fular que ella llevaba en el cuello hasta trasladarla por la fuerza al dormitorio principal, donde la arrojó sobre la cama y procedió a asfixiarla apretando la prenda. Los magistrados determinaron que el acusado actuó con una clara intención de acabar con su vida, quien logró zafarse momentáneamente tras propinarle varias patadas, aunque posteriormente volvió a ser golpeada y amenazada con una navaja, sufriendo severas secuelas físicas y psicológicas.
Por esta brutal agresión, la Audiencia Provincial de Palma le condenó por un delito de homicidio en grado de tentativa, apreciando la circunstancia agravante de discriminación por razón de género debido a la relación de dominación que pretendía imponer sobre la víctima. Como medida preventiva complementaria, se ordenó la instalación de una pulsera de control telemático antimaltrato. Sin embargo, aprovechando que el fallo judicial aún no era firme, el sentenciado se despojó del dispositivo a finales de diciembre de 2024. Un conocido del expolicía declaró posteriormente ante la Guardia Civil que se encargó de trasladarlo al aeropuerto el día 30 de diciembre, fecha en la que el prófugo facturó un equipaje ligero y empleó su pasaporte para tomar un vuelo con destino a Bangkok, realizando una escala técnica previa en el aeródromo de Schwechat, en Austria.