Ingresa en prisión el subinspector de la Policía Local de Granada por maltrato a su expareja
El agente afronta otras diez causas judiciales pendientes por violencia machista, corrupción, amaño de oposiciones y el acceso ilegal de varios compañeros a la ficha de la víctima en el sistema Viogén.
Víctor G. B., subinspector de la Policía Local de Granada, ingresó el pasado domingo por la noche en el centro penitenciario de Albolote para cumplir una condena en firme de 29 meses de prisión por delitos de maltrato psicológico y menoscabo psíquico habitual hacia su expareja, Maribel, con quien convivió durante tres décadas y tiene dos hijas en común. La orden de reclusión se hizo efectiva tras recibir el visto bueno de la jueza de lo Penal encargada del caso y de la Fiscalía, después de que la Audiencia Provincial de Granada resolviera los recursos presentados por las partes y rebajara la pena inicial dictada en el juicio celebrado en octubre de 2025. La sentencia definitiva, que inhabilita al agente para la tenencia y porte de armas durante un periodo de tres años, le impone además la prohibición de aproximación a la víctima y a su hija mayor.
De acuerdo con los hechos probados en la resolución judicial, los episodios de violencia de género se iniciaron de manera notable a partir de 2017, coincidiendo con el momento en que la mujer decidió preparar oposiciones e iniciar un doctorado en psicología. A partir de esa fecha, el agresor incrementó de forma severa las conductas de celos, menosprecio, control e insultos con expresiones vejatorias. El acoso y los comportamientos agresivos en el ámbito doméstico, que incluyeron golpes al mobiliario y el lanzamiento de objetos, forzaron a la mujer a expulsar al subinspector de la vivienda familiar en septiembre de 2022 y a interponer una denuncia formal en julio de 2023 debido al riesgo extremo percibido para su propia vida y la de sus hijas. Los informes emitidos por los especialistas de la Unidad de Valoración Forense Integral constataron un “grave cuadro de daño psíquico” que requirió un periodo de tratamiento psicológico. A pesar de la gravedad de las denuncias, el funcionario continuó ejerciendo funciones dentro de la Policía Local de Granada, incluso con funciones de formación tras conocerse el primer fallo judicial.
El condenado afronta un horizonte penal de diez causas adicionales abiertas. Entre estas investigaciones, coordinadas por las autoridades judiciales de Granada, figuran siete procedimientos relacionados directamente con denuncias de su expareja y tres causas vinculadas estrictamente a su actividad profesional por presuntos delitos de corrupción, tráfico de influencias y pertenencia a organización criminal en el marco de una supuesta red dedicada al amaño de oposiciones dentro del cuerpo policial local.
Asimismo, se mantiene abierta una pieza de investigación que conecta la esfera personal y la profesional del procesado. Las pesquisas detectaron que entre julio de 2023, fecha en la que ya pesaba una orden de alejamiento sobre el agente, y septiembre de 2024 se realizaron hasta 48 accesos no autorizados a la ficha confidencial de la víctima en el sistema de protección Viogen del Ministerio del Interior. Estos accesos informáticos, ejecutados presuntamente por compañeros del subinspector destinados en el Grupo de Mujer y Menores de la Policía Local de Granada sin contar con justificación oficial ni autorización de ninguna persona legitimada, están siendo analizados por el juzgado de instrucción para determinar si se utilizaron para facilitar al agresor datos reservados de la víctima.