Escalada total en Oriente Medio
Yemen decreta el bloqueo total a la navegación israelí en el mar Rojo y se une a Irán lanzando misiles contra Israel, mientras este bombardea ciudades iraníes.
Las Fuerzas Armadas de Yemen, pertenecientes al movimiento Ansarrulah, han anunciado la prohibición total y absoluta de la navegación para todos los buques vinculados al Estado de Israel en las aguas del mar Rojo y el estrecho de Bab al-Mandeb, declarando formalmente que cualquier movimiento de embarcaciones enemigas será considerado a partir de este momento como "un objetivo militar legítimo". El portavoz de las fuerzas yemeníes, el general de brigada Yahya Saree, detalló a través de un comunicado oficial que la decisión se adoptó en el marco de la confrontación directa contra las operaciones de Israel y Estados Unidos, actuando en estrecha coordinación con el Eje de la Resistencia. Asimismo, Saree confirmó el lanzamiento de una serie de misiles balísticos dirigidos contra posiciones estratégicas en la ciudad de Tel Aviv como respuesta inmediata a las recientes ofensivas perpetradas contra Gaza, Líbano e Irán, asegurando que el despliegue militar "alcanzó sus objetivos con precisión" y advirtiendo de que las operaciones navales continuarán "de forma indefinida" mientras se prolongue el asedio militar sionista.
⚡️BREAKING: Yemen announces a Total Naval Blockade on Israel from the Red Sea pic.twitter.com/UN93SljPEa
— Iran Observer (@IranObserver0) June 8, 2026
Esta declaración yemení coincide con un escenario de extrema volatilidad regional, agudizado por la ofensiva aérea que el mando militar de Israel ejecutó a primera hora de la mañana del domingo contra el suburbio sur de Beirut, en el Líbano, así como contra diversas instalaciones ubicadas en las regiones occidental y central de Irán. Según informaron las autoridades militares israelíes, sus aeronaves de combate bombardearon de madrugada varios emplazamientos de radares dentro del territorio iraní.
Ataque israelí sobre el complejo petrolero de Bandar-e Mahshahr, en Irán.
Como réplica directa a las incursiones aéreas en su territorio, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció públicamente la activación de la denominada 'Operación Victoria', mediante la cual lanzó oleadas de misiles dirigidos contra infraestructuras clave situadas en las estratégicas bases aéreas israelíes de Nevatim y Tel Nof. A través de un pronunciamiento oficial, la Guardia Revolucionaria iraní argumentó que el despliegue militar se diseñó en represalia por los impactos sufridos en tres de sus centros de radares y subrayó que todas sus unidades operativas e integradas en los distintos frentes permanecen en estado de alerta máxima para ejecutar nuevos planes de contingencia ante cualquier escenario de represalia por parte del mando israelí.