La organización del European Press Prize ha otorgado su prestigioso galardón a la investigación titulada originalmente Las heridas de bala en niños palestinos apuntan a disparos selectivos, publicada por el diario neerlandés De Volkskrant bajo el título de presentación Lo que las heridas nos cuentan. El trabajo, firmado por los periodistas Maud Effting y Willem Feenstra, ha sido ampliamente valorado por su capacidad para estructurar un análisis objetivo y multidimensional sobre las denuncias de ataques directos a los niños en la Franja de Gaza a lo largo del genocidio israelí.

La génesis de este reportaje se sitúa en la persistente alarma manifestada por el personal sanitario internacional que operaba en los hospitales gazatíes. Para esclarecer si la llegada de menores con impactos únicos de bala en zonas vitales respondía a una práctica sistemática, los autores realizaron entrevistas en profundidad a diecisiete médicos y una enfermera procedentes de Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Australia y los Países Bajos. Quince de estos profesionales sanitarios confirmaron haber tratado directamente a pacientes menores de 15 años con impactos en el cráneo o el pecho, llegando a contabilizar al menos 114 casos observados de forma directa durante sus misiones médicas sobre el terreno, un registro que el propio colectivo califica como "una estimación muy conservadora respecto a la magnitud real del fenómeno".

Una niña de 6 o 7 años con una herida de bala en la cabeza. Foto: Mimi Syed

Más allá de la recopilación de testimonios orales, la investigación de De Volkskrant aportó una sólida base documental compuesta por radiografías, registros clínicos, material videográfico y diarios de campo de los sanitarios. Toda esta evidencia fue sometida a un riguroso examen por parte de peritos forenses independientes, entre los que destaca el patólogo belga Wim Van de Voorde, cuyas conclusiones determinaron que las lesiones analizadas eran "inequívocamente compatibles con impactos de bala de origen militar y de larga distancia", descartando "de forma tajante" que los daños procedieran de metralla o de ondas expansivas por bombardeos. El especialista Frank van de Goot constató que la presencia de proyectiles alojados en las estructuras craneales infantiles reforzaba la tesis de disparos de precisión efectuados desde posiciones lejanas, un hallazgo que los autores ilustraron mediante complejas reconstrucciones tridimensionales para evidenciar los patrones de la trayectoria de los impactos.

El reportaje premiado contextualiza estas pruebas periciales vinculándolas con informaciones previas del propio entorno israelí, tales como las admisiones anónimas de soldados publicadas por el diario Haaretz confirmando disparos contra civiles, incluidos niños, o los informes de la organización de exmilitares Breaking the Silence. En particular, se menciona el documento The Perimeter, el cual describe las órdenes militares de abrir fuego contra cualquier individuo que ingrese en "zonas de exclusión" delimitadas por las fuerzas de ocupación. Ante la gravedad de los hallazgos, el diario neerlandés solicitó explicaciones formales a las autoridades militares de Tel Aviv; no obstante, el estamento militar declinó responder de manera específica sobre las heridas en la cabeza y el tórax de los menores evaluados, limitándose el Gobierno de Benjamin Netanyahu a reiterar su posición oficial de que "no existe una política institucional orientada a atacar deliberadamente a la población civil palestina".