Un total de 1.317 personas de 26 nacionalidades diferentes han perdido la vida intentando llegar al Estado español durante los primeros cinco meses de 2026, según el último informe publicado por la organización no gubernamental Caminando Fronteras. El documento pone de manifiesto un alarmante incremento de la mortalidad en el Mediterráneo occidental, concretamente en la denominada ruta argelina, que por primera vez desde que se tienen registros ha superado el medio millar de víctimas mortales, registrando un total de 507 fallecidos. Esta cifra representa un crecimiento del 54,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior, consolidando una tendencia crítica en este acceso marítimo.

La ruta argelina, que abarca los trayectos con destino a las costas de Alacant y zonas limítrofes desde la llegada de la primera patera en el año 2007, muestra un patrón recurrente que la ONG lleva detectando desde 2025, caracterizado por el hallazgo constante de personas fallecidas en los litorales con signos evidentes de ahogamiento reciente. 

 A pesar de este notable repunte en el Mediterráneo, la ruta atlántica, que conecta el continente africano con el archipiélago de las Islas Canarias, se mantiene como el corredor migratorio más letal en lo que va de año, acumulando 635 víctimas mortales debido a las peligrosas condiciones de navegación en el océano. Los analistas de la organización estiman que la gravedad de la situación equivale a la pérdida de una vida humana cada dos horas y 45 minutos. El balance demográfico del informe determina que entre los fallecidos se encontraban 129 menores de edad.