El gasto militar global continuó su tendencia al alza por undécimo año consecutivo durante 2025, alcanzando la cifra récord de 2,9 billones de dólares, lo que equivale al 2,5% del PIB mundial. Así lo revela el informe anual del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), presentado formalmente este lunes coincidiendo con el sexagésimo aniversario de la fundación de la institución. De acuerdo con el documento, las principales potencias mundiales están incrementando su dependencia de los arsenales atómicos, revirtiendo con ello décadas de esfuerzos internacionales orientados a la reducción de la producción de armas nucleares y elevando el riesgo de escaladas.

En el desglose de los presupuestos militares de 2025, Estados Unidos se mantuvo a la cabeza del gasto global con 954.000 millones de dólares, a pesar de registrar una reducción del 7,5% en comparación con el año anterior. China ocupó la segunda posición con 336.000 millones de dólares, seguida por Rusia con 190.000 millones y Alemania en el cuarto puesto. India se consolidó en el quinto lugar mundial tras registrar un incremento del 8,9% respecto al ejercicio previo, situando su gasto militar en 92.100 millones de dólares. Según el SIPRI, los quince países con mayores presupuestos de defensa acumularon el 80% del gasto global total.

Aumento del gasto militar por países y a nivel mundial. Fuente: SIPRI
Aumento del gasto militar por países y a nivel mundial. Fuente: SIPRI

El análisis de transferencia de armamento sitúa a Ucrania, India, Arabia Saudí, Qatar y Pakistán como los cinco principales receptores de armas en el periodo quinquenal comprendido entre 2021 y 2025, aglutinando en conjunto el 35% de las importaciones mundiales.

Potencias nucleares

El ámbito de la seguridad nuclear muestra dinámicas de expansión en la región de Asia del Sur. Los datos del SIPRI señalan que, a comienzos de enero de 2026, India disponía de aproximadamente 190 ojivas nucleares, tras haber ampliado ligeramente su arsenal durante 2025. El programa de modernización de Nueva Delhi se orienta de forma prioritaria hacia el desarrollo de sistemas de entrega de largo alcance capaces de alcanzar objetivos en territorio chino, sin descuidar el frente con Pakistán. Por su parte, Islamabad mantuvo el desarrollo de nuevos sistemas de lanzamiento y la acumulación de material fisible durante 2025, contando con un inventario estimado de 170 ojivas nucleares y proyecciones de crecimiento para la próxima década. A nivel global, los nueve países dotados de armamento nuclear sumaban unas 12.187 armas atómicas al inicio de este año, de las cuales 9.745 se consideraban operativamente disponibles.

El informe dedica un apartado específico a la inestabilidad en las fronteras del sur de Asia, subrayando la gravedad de la crisis militar acontecida entre el 7 y el 10 de mayo de 2025. Durante este periodo, India y Pakistán protagonizaron un intenso intercambio de fuego transfronterizo. Las fuerzas armadas indias ejecutaron ataques contra bases aéreas y de misiles pakistaníes que presuntamente albergaban capacidades nucleares, si bien ambas administraciones adoptaron medidas posteriores para frenar una escalada mayor. Una de las novedades tácticas documentadas por el SIPRI en este conflicto fue la integración formal y abierta de operaciones cibernéticas en el enfrentamiento armado por parte de ambos Estados, una tendencia de digitalización bélica observada también en los choques entre Rusia y Ucrania, así como entre Irán e Israel.