Tras una semana de graves disturbios y pogromos racistas, miles de personas salieron a las calles este sábado en las ciudades de Belfast y Glasgow para condenar de forma enérgica la violencia antiinmigrante y frenar el avance de la extrema derecha, según detallan medios como Morning Star o Red Pepper. Las movilizaciones respondieron directamente a los ataques coordinados por grupos unionistas que, días antes, habían provocado numerosos heridos, incendios intencionados en viviendas de ciudadanos extranjeros y el asedio a centros religiosos en diversas localidades de Irlanda y Escocia.

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Manifestación frente al Ayuntamiento de Belfast. Video: @I_amMukhtar (X)

En Belfast, una multitud se congregó de manera masiva frente a las puertas del Ayuntamiento para denunciar los actos racistas perpetrados a principios de semana, siguiendo la estela marcada por sindicatos y organizaciones obreras en los días previos. La respuesta antifascista replicó con especial contundencia en Glasgow, donde la tensión originada en Belfast se había extendido desde la noche del martes, provocando asaltos racistas en el centro de la ciudad y el confinamiento preventivo de una mezquita local ante el hostigamiento de encapuchados unionistas. La protesta de este sábado, organizada por la plataforma Stand Up to Racism Glasgow a las 13:00 horas en las escalinatas de Buchanan Street, frente al Royal Concert Hall, congregó a una multitud antifascista que superó por un amplísimo margen a un reducido grupo de nazis a los que protegieron los efectivos de la policía escocesa desplegando un fuerte cordón a su alrededor. 

Una multitud antifascista acorrala un minúsculo grupo de nazis en Glasgow. Foto: @jordimagrinya (X)
Una multitud antifascista acorrala un minúsculo grupo de nazis en Glasgow. Foto: @jordimagrinya (X)

Mientras el pequeño grupo ultraderechista, compuesto en su mayoría por hombres con el rostro oculto tras pasamontañas, profería consignas islamófobas y realizaba saludos nazis, la masiva movilización antirracista, respaldada por el sindicato Unite y diversas organizaciones de base, respondió de inmediato ahogando sus proclamas con cánticos de bienvenida a los refugiados y coreando de forma unánime el lema: "Escoria nazi, fuera de nuestras calles".

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