Las potencias europeas dipuestas ahora a levantar las sanciones contra Irán
Francia, Alemania, Reino Unido e Italia se suman una vez que Washington ha dado su visto bueno al acuerdo y hablan de enviar tropas a Ormuz durante la cumbre del G7.
El anuncio realizado el pasado domingo por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un memorando de entendimiento alcanzado con Irán para poner fin a las hostilidades en Oriente Medio, ha provocado una inmediata alineación de las potencias europeas y de Canadá con las directrices fijadas por Washington. Este acuerdo preliminar, suscrito en la madrugada del lunes bajo la mediación diplomática de Pakistán y cuya ceremonia de firma oficial está prevista para el próximo viernes en Ginebra, contempla un plazo de 60 días para que la negociación de los detalles.
Apenas se hizo pública la autorización y el visto bueno de la Casa Blanca al proceso, el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá reaccionaron de manera conjunta mostrando su “total disposición” a levantar las sanciones pertinentes a Irán. Esta medida, evidencia la falta de una iniciativa estratégica autónoma por parte de los estados europeos, los cuales han condicionado sus políticas de presión económica a los movimientos geopolíticos dictados previamente por el Gobierno estadounidense. Los líderes de estos cinco estados, que coinciden esta semana con Trump en la cumbre del G7 en Évian (Estado francés) confirmaron además que preparan “una misión de carácter estrictamente defensivo para recuperar el control y la libre circulación en el estrecho de Ormuz”.
La posición del bloque europeo respecto a las decisiones de Washington quedó reforzada por las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien se sumó de inmediato a la retórica del pacto exigiendo “el restablecimiento de la libertad de navegación sin derechos de tránsito” y reclamando un alto el fuego “genuino” en el Líbano, una postura respaldada por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien calificó de esencial el cese de los combates en territorio libanés. Por su parte, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, ofreció la “experiencia negociadora del continente” para la fase definitiva del acuerdo nuclear, recordando de manera implícita que el marco previo negociado por Alemania, Francia y el Reino Unido quedó anulado en 2018 cuando el propio Trump decidió retirar unilateralmente a Estados Unidos del tratado original.
Mientras tanto, el Gobierno de China y las monarquías del Golfo, incluyendo a Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, expresaron su respaldo al texto con especial énfasis en la seguridad de Ormuz, al tiempo que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió sobre “la necesidad de evitar provocaciones antes de la cita del viernes”, recordando el intenso vaivén de declaraciones en el que Trump llegó a proclamar el pacto hasta en 40 ocasiones antes de confirmarse. No obstante, la efectividad del acuerdo dictado por Washington afronta serias divisiones sobre el terreno, dado que el Gobierno de Israel y todo su arco parlamentario ya han manifestado su firme rechazo al pacto y han asegurado que sus tropas no se retirarán del sur del Líbano.