Las fuerzas de ocupación israelíes ejecutaron durante la noche del jueves y las primeras horas de este viernes una serie de bombardeos coordinados contra diversos puntos del sur de Líbano. De acuerdo con un comunicado oficial emitido este viernes por el ejército israelí, las operaciones aéreas e infraestructurales continúan activas en la región. Por su parte, el Ministerio de Salud de Líbano informó que la intensidad de los bombardeos, registrados desde la medianoche hasta la mañana de hoy, obstaculizó las labores de rescate y evacuación de las víctimas en al menos diez localidades de la zona meridional. Según el balance preliminar ofrecido por las autoridades sanitarias libanesas, los ataques han dejado un saldo de 18 muertos y 33 heridos.

En respuesta a la ofensiva, la organización Hezbollah difundió una declaración en las primeras horas del viernes detallando que sus milicianos destruyeron tres tanques israelíes Merkava mediante el uso de misiles guiados. Asimismo, el grupo resistente afirmó que los enfrentamientos directos se mantienen activos tras frustrar un intento de infiltración por parte de un pelotón de infantería y blindados israelíes en el flanco norte de las colinas de Ali al-Taher, una posición de alto valor estratégico que supervisa la localidad clave de Nabatieh. 

La negativa israelí ha detener sus ataques y la ocupación del Líbano representa un desafío directo al pacto inicial firmado el pasado miércoles por Estados Unidos e Irán, cuyas cláusulas exigen el cese inmediato de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el territorio libanés.

A pesar de las directrices del acuerdo internacional, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, repitió ayer su postura de mantener el despliegue militar en el sur de Líbano. Esta postura coincide con un estancamiento en la agenda diplomática en Suiza, donde se tenían previstas reuniones bilaterales entre Washington y Teherán para consolidar el fin permanente del conflicto de manera formal, pero que han sido finalmente canceladas.

A su vez, el Ministro de Seguridad Nacional israelí, el fascista Itamar Ben-Gvir ha publicado en su cuenta de X un mensaje incendiario, afirmando que “Por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deben llorar” añadiendo que “Todo Líbano debe arder”.